El español crece, pero su calidad se empobrece

De la Concha achaca «a la escasa lectura» y «la deficiente educación» el «uso zarrapastroso» de un idioma que habla casi el 7% de la humanidad

MIGUEL LORENCI

Madrid. La presencia del español en el mundo crece, pero la calidad de su uso «se empobrece». Así lo cree Víctor García de la Concha, director del Instituto Cervantes y exdirector de la RAE, que presentó ayer el anuario de la institución. Es una radiografía sobre el uso del español en el mundo que denota la presencia creciente de nuestro milenario idioma. Un 6,7% de la población mundial habla español, la lengua materna de casi 500 millones de personas, y sus usuarios potenciales son casi 560 millones. Una presencia que crece exponencialmente en internet, donde es el tercer idioma, superado solo por el inglés y el chino. No ocurre lo mismo en el mundo científico donde el español es todavía secundaria. Ocupa un más que discreto noveno puesto.

En 2015, el español era la lengua materna de 470 millones de seres humanos de todos los continentes. Aunque la cifra se dispara a 559 millones cuando se cuantifica el colectivo de «usuarios potenciales» del español, que aglutina al grupo de dominio nativo, a quienes tienen una competencia limitada en la lengua de Cervantes, y a quienes la estudian, considerados técnicamente aprendices. Estos últimos son los más de 21 millones de alumnos que estudian español como lengua extranjera en distintos niveles académicos y en todos los rincones del planeta.

Es la primera vez en sus 18 ediciones que el anuario del Cervantes discrimina entre nativos y usuarios potenciales. Algo que permite «que la radiografía sea más clara y menos triunfalista», según García de la Concha, quien a pesar del sostenido crecimiento de la presencia del español en el mundo, lamenta «el empobrecimiento de su uso». «El español goza de buena salud, de eso no hay duda, pero hay que lamentar un uso empobrecido, cuando no zarrapastroso». A juicio del académico y catedrático, esto se traduce «no ya en que utilice un discurso menos correcto, sino que se ha empobrecido en todo los órdenes». Algo que, según él se deriva «de la escasa lectura y una deficiente educación, con programas empobrecidos de enseñanza del español».

El anuario certifica, con todo, que el español es la segunda lengua materna del mundo, tras el chino mandarín y su mil millones de hablantes. También ocupa la segunda plaza el cómputo global de hablantes, que vuelve a sumar a los nativos, a los usuario de competencia limitada y estudiantes. Una posición que, admite el estudio, se debe a razones demográficas, ya que crece el porcentaje de población mundial que habla español y decrece el de hablantes en chino e inglés.

Previsiones al alza

El 6,7% de la población mundial ya es hispanohablante, un porcentaje muy superior al ruso (2,2%), al francés y al alemán (ambos con el 1,1%). Las previsiones estiman que en 2030 los hispanohablantes serán un 7,5% de la población mundial y que «dentro de tres o cuatro generaciones el 10% de la población mundial se entenderá en español». Una proyección establecida en base a los censos de población que habla esta lengua y aplicando «una regla de tres» al crecimiento mundial, según el autor del estudio, David Fernández Vítores, profesor de la Universidad Complutense de Madrid.

Es en internet donde su presencia ha crecido exponencialmente, más de un 1.100% entre 2000 y 2013. Es la tercera lengua más utilizada en la red, por detrás del inglés y el chino. Casi el 8% de los usuarios de internet se comunican en español, que es la segunda lengua más utilizada en las dos principales redes sociales: Facebook y Twitter. Ambas tienen «un enorme potencial de crecimiento en lengua española», según Fernández, cuyos datos apuntan que el español es también la segunda lengua más utilizada en Twitter en ciudades de mayoría anglófona, como Londres o Nueva York. Menos presencia hay en Wikipedia, donde el español es la décima lengua por el número de artículos.

Recordó Fernández que cuando se publicó el primer anuario, en 1986, los hablantes de español eran 430 millones y había siete millones millones menos de estudiantes.