«Acabas escribiendo las novelas que te gustaría leer»

El escritor Daniel García Giménez.
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El escritor Daniel García Giménez.

El director de biblioteca catalán publica su primera novela, 'Los discípulos de Baco', muy enlazada con La Rioja

N. ALONSO LOGROÑO.

Los libros llevan años en la vida de Daniel García (Barcelona, 1977). Pero ahora, este director de biblioteca da un paso más para ponerse al otro lado de la literatura al firmar su primera novela, 'Los discípulos de Baco' (Plataforma, 2014). «Lo de escribir es un paso más, otro escalón», explica este autor novel para añadir que «acabas escribiendo las novelas que te gustaría leer», que en su caso son las novelas negras e históricas. De ahí que García categorice 'Los discípulos de Baco' en el 'thriller' histórico de enigmas.

Atribuye el propio escritor un carácter poco clásico a su novela pero indica que su estructura recuerda «a las de misterio que se ambientan en el presente y cuya trama se remonta al pasado». Se va construyendo la historia a través de un puzle de capítulos inconexos que remiten a localizaciones y tiempos diferentes y enseguida las piezas encajan».

«Quería contar cómo circula el poder, cómo pasa de unas a otras manos, pero no sabía cómo hacerlo hasta que leí un caso real sobre la falsificación de unas botellas antiguas», explica sobre el punto de partida que le llevó a investigar el mundo del vino, una labor que le ha resultado «apasionante». «Viví un tiempo en la zona del Penedés y me empecé a interesar por el vino y la gastronomía; lo interesante del vino es compararlos, maridarlos... y conocer vinos de otras regiones», comenta, y apostilla que «obviamente de La Rioja también, que es imprescindible en el panorama español».

'Los discípulos de Baco' se introduce en una investigación criminal relacionada con el vino y desplaza al lector por múltiples escenarios, tanto geográficos como temporales, que según el autor funcionan como «un elemento lúdico y forman parte de la trama». «En realidad, el misterio gira en torno a una botella de vino, por lo que ella en sí misma es uno de los personajes de la novela». Y, en consecuencia, se realiza un recorrido a través de localizaciones emblemáticas y relevantes para el mundo del vino, en las que no podía faltar las riojanas.

Según García, «La Rioja juega un papel determinante en la novela como lo es en los vinos españoles». Santo Domingo de la Calzada, Logroño y San Millán de la Cogolla envuelven la trama que repasará igualmente elementos del Camino de Santiago. Incluso uno de los personajes utiliza larioja.com para realizar una búsqueda en la Red.

Los lazos que unen al propio Daniel García con La Rioja son abstractos. «Me encanta. Hice el Camino de Santiago hace años y me llama la atención que, aparte de que es un territorio pequeño con un patrimonio muy rico en un espacio geográfico pequeño, tiene un componente fantástico, que vincula su identidad a través del vino y del Camino de Santiago».

 

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