El Gobierno busca aumentar las denuncias por violencia de género

Concentración celebrada en Valladolid para condenar el asesinato de dos mujeres, una en esta ciudad y otra en Paterna. /
Concentración celebrada en Valladolid para condenar el asesinato de dos mujeres, una en esta ciudad y otra en Paterna.

También quiere reforzar la capacidad policial, mejorar la evaluación de riesgos y ampliar el apoyo a las víctimas y los menores

BORJA ROBERT MADRID.

La mayor parte de la violencia contra las mujeres queda fuera del radar de las instituciones. El lunes mataron a dos. Ya son 48 los casos confirmados en el 2014. Quince de ellas habían denunciado a sus agresores. Desde el 2008, el número anual de denuncias ha bajado de las 142.000 hasta algo menos de 125.000. Ahora repunta con timidez. Un informe elaborado por el Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género del Consejo General del Poder Judicial -junto al Gobierno- ha detectado deficiencias y facetas a mejorar en la aplicación de la Ley del 2004. «Hemos examinado todos los asesinatos y homicidios de este año en los que existía una denuncia previa», explica Mª Ángeles Carmona, presidenta de esta institución. En todos los casos, la evaluación los había identificado como de 'riesgo bajo'. Además, tres menores han muerto por circunstancias asociadas.

Con estos datos, el Ejecutivo trabaja en nuevas medidas que ayuden a luchar contra la violencia de género de una forma más eficaz, divididas en tres frentes: sensibilización, conocimiento y protección.

Aumentar el presupuesto. En los presupuestos de 2015 se aumentará un 6,8% la partida destinada a combatir la violencia de género tras varios años de recortes. «Lo que más crece es el dinero destinado a sensibilización, que aumenta 3,3 millones. Tenemos que conseguir que las mujeres denuncien», apunta un portavoz del Ejecutivo. En los últimos dos trimestres han identificado un leve repunte en el número de denuncias y quieren que crezcan aún más. Además, preocupa que las actitudes que justifican la violencia todavía están muy extendidas, incluso entre adolescentes. «Un 3% de ciudadanos consideran que esta clase de violencia es aceptable en algunas circunstancias», recuerda Miguel Lorente, que fue delegado del Gobierno contra la violencia de género entre el 2008 y el 2012.

Prevención en edades tempranas. Otro de los planes del Ejecutivo contempla incorporar la violencia de género al temario de la educación secundaria. «Ya se hace en primaria, y esperamos hacerlo en cursos más avanzados el curso que viene», afirman. Esta información, denuncia Lorente, ya estaba en la defenestrada asignatura de Educación para la Ciudadanía.

Elaboración de estudios. En enero se publicarán los resultados de dos investigaciones sobre violencia de género en España. Uno sobre las percepciones de los adolescentes y otro sobre las causas que llevan a las mujeres a no denunciar. «Cuanto más sepamos, mejor podremos luchar», indican desde la delegación del Gobierno para la Violencia de Género.

Justicia gratuita antes de interponer la denuncia. El informe del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) identificó que muchos casos acaban en sobreseimiento por falta de pruebas. «Necesitamos que las mujeres estén bien informadas, y asesoradas por abogados especializados. Que sepa los riesgos que corre al reanudar la convivencia», explica Carmona. De las 15 mujeres asesinadas en el 2014 que habían denunciado, 8 habían vuelto con sus agresores.

Mejorar los procesos de evaluación. En breve se activará un formulario rectificado que permite evaluar los riesgos que corren las mujeres que denuncian. El actual calificó de riesgo bajo los casos de las 15 asesinadas que habían denunciado a sus agresores.

Protección de los menores. El objetivo es dotar a las víctimas de los recursos para mantener la custodia de sus hijos. La nueva ley de protección del menor contemplará que el juez deba pronunciarse de oficio sobre la custodia o el régimen de visitas. «Queremos dar fuerza a la suspensión del régimen de visitas», aclaran desde el Gobierno. «Consideramos violencia de género con el menor cuando el fin último es agredir a la mujer», matiza Carmona.