«La gente tiene ya una conciencia crítica, no mítica»

A Juan José Tamayo se le puede considerar una de esas voces críticas. No ha tenido reparos en criticar a los papas Benedicto XVI y Juan Pablo II, aunque Francisco le merece una mejor consideración.

¿Qué opinión le merece el actual Papa Francisco?

Es un Papa mucho más libre que los anteriores, con una actitud mucho más abierta, no está obsesionado con los problemas morales, como la homosexualidad, el origen y final de la vida, el aborto, el divorcio... Entonces, creo que tiene como valor importante que centra su atención en el campo social, la aportación que la iglesia cristiana puede hacer en la lucha contra la pobreza, el trabajo por la justicia y la crítica a esta globalización neoliberal excluyente. Ha cambiado las prioridades y está reconduciendo a la iglesia católica por el camino de la solidaridad y la justicia, valores totalmente ausentes en lo económico-capitalista.

¿Cree que la presente crisis social puede influir en la fe religiosa?

Creo que no. Ya vivimos en una sociedad secularizada en la que la experiencia humana, los problemas, no se vinculan con las creencias religiosas. La gente tiene ya una conciencia crítica, no mítica, y eso le lleva a buscar la solución a la crisis por el camino de la transformación de la sociedad, a través de movilizaciones, organizaciones alternativas...