«Puedo decir que la palabra cura, cura muchísimo»

Juana María Herce, nacida en Quel, con su primer libro en las manos, 'Bajo diversos cielos'. /
Juana María Herce, nacida en Quel, con su primer libro en las manos, 'Bajo diversos cielos'.

El dolor por la muerte de un hijo ha provocado que la riojana Juana Mª Herce publique su primer libro de poesía a los 60 años

DIEGO MARÍN A. LOGROÑO.

La muerte de su hijo Rafael sumió a Juana María Herce (Quel, 1954), su madre, en una profunda tristeza. Como terapia y desahogo escribió una serie de poemas que, gracias a la ayuda de su amiga, la también escritora riojana Julia Sáez Angulo, ha publicado en el reciente libro 'Bajo diversos cielos'. Este, su primer libro, ha supuesto un punto de inflexión en su vida. Este verano lo pasa de vacaciones en Ezcaray, pero normalmente reside entre Málaga y Madrid.

¿Por qué se decidió a publicar su primer libro a los 60 años?

A publicar el libro me ayudó Julia. Yo iba escribiendo y todo se lo mandaba a mi amiga, hasta que en Semana Santa ella cogió todos los borradores, se dio una paliza a corregirlo todo y lo publicó en Madrid.

La poesía, y más la suya, es un género muy íntimo. ¿No tuvo pudor?

A Julia la considero una buenísima profesional y crítica literaria. Me ha ayudado muchísimo y me enseña muchísimo, así que tengo toda la confianza en ella.

La mayoría de los poemas los escribió tras la muerte de su hijo. ¿Fue este suceso el detonante para que fuera publicado el libro?

Fue un palo enorme. Falleció en un accidente y me quedé desolada. Busqué consuelo, una salida. Este libro sirve conservar su memoria, para recordarlo.

¿La poesía le sirvió como terapia?

Me apunté a un grupo de Amigos de la Poesía, donde todo el mundo escribe y adora la poesía. Entonces empecé a escribir y también funcionó como terapia. A mí siempre me ha gustado escribir y he ganado unos concursitos, he hecho mis pinitos.

¿Y compartir sus sentimientos, a través de los poemas, le ha ayudado a superar el dolor?

Puedo decir que la palabra cura, cura muchísimo. Y me ha ayudado, sí. El dolor, compartido, ayuda. Saber que otras personas están pasando por lo mismo, saber que puedes ayudar y que te ayudan.... Eso amaina el dolor.

Otra parte del libro describe su recorrido por el Camino de Santiago. ¿Fue otra parte de su 'reconciliación' poética con la vida?

Me ayudó muchísimo y lo recomiendo, porque fue tan bonito y espiritual... Aunque he de confesar que no lo hice entero, solo desde Sarria, los últimos 100 kilómetros, que son los que te piden para concederte la Compostela. Fue una experiencia preciosa.

En esos poemas está muy presente la religión. ¿También le ayudó?

La religión me ha ayudado muchísimo. Después del Camino de Santiago me vine a La Rioja, al monasterio de Yuso. Hice mucha amistad con la congregación de allí, los frailes me ayudaron mucho, hicieron muchas misas por Rafa. Refugiarme en la religión fue una salida.

Además de Yuso, cita a Valvanera, por lo que la presencia riojana es patente también en el libro, ¿no?

Yo soy muy riojana y, a la vez, muy mariana, tengo mucha devoción a Valvanera desde que en el colegio hacíamos excursiones al monasterio. Como riojana que soy, Valvanera es mi reina. Este verano lo estoy pasando en Ezcaray. Como soy de La Rioja Baja, para mí, La Rioja Alta era desconocida, pero me está encantando el paisaje, la gente, el pueblo... También lo recomiendo.

La última parte del libro es un recorrido por distintos puntos, desde Quel al Cabo de Gata. ¿Qué significan estos lugares para usted?

En Quel pasamos los veranos, hemos vivido las fiestas, tenemos la familia... Son los recuerdos de infancia. En el cabo de gata Rafa sacó las oposiciones y trabajó en Almería, era un amante de allí. Entonces, forma parte de nuestras vivencias.

Publicado ya el libro, ¿cómo valora la experiencia? ¿Positiva?

El libro me ha ayudado a superar un poco el dolor, porque es tan fuerte y desgarrador... Entonces, entre mi peregrinaje tan espiritual y tan mariano, entre escribir, mi amiga Julia y mi grupo de Amigos de la Poesía, todos me han ayudado mucho. Todos han compartido conmigo los momentos más amargos. Y tengo que decir que, claro, el dolor se va pasando pero la pena nunca se pasa, quizá, incluso aumenta. Y, por supuesto, nunca olvidas. Tienes que renunciar a muchas cosas y la vida no es igual pero es cuestión de acostumbrarse a esta nueva etapa.

Entonces, ¿repetirá?

Sí, pero no sé si va a ser un libro de relatos o si va a ser de poemas, aunque ya de otro tema, sobre naturaleza y vida, ya no sobre muerte.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos