La pasión creativa en 'Conversaciones heladas'

Los cocineros junto al actor y gastrónomo Juan Echanove. /
Los cocineros junto al actor y gastrónomo Juan Echanove.

Siete enamorados de la cocina y el vino se dieron cita este martes en La Rioja para explicar sus proyectos e inquietudes gastronómicas

PABLO GARCÍA-MANCHA LOGROÑO.

Edorta Lamo, Rodrigo de la Calle, Luis Arrufat, Jorge Bretón y los riojanos Abel Mendoza y Fernando Sáenz Duarte protagonizaron ayer en Riojafórum por la tarde y en el Obrador Grate en jornada matutina, la III edición de 'Conversaciones Heladas', un encuentro gastronómico en el que mucho más allá de las convenciones sobre los productos y la búsqueda de la excelencia en el mundo de la cocina se hizo hincapié en la personalidad y el alma de las personas que hacen de este oficio un pasión de por vida. '

Conversaciones Heladas' nació hace tres años para poner de relieve el camino que han emprendido Fernando y su mujer Angelines, para reivindicar la cocina auténtica y lo que supone la entrega sin cortapisas de una vocación que va mucho más allá del tiempo. Y así lo demostraron los ponentes seleccionados para el encuentro: la rebeldía de Edorta Lamo, creador de 'A Fuego Negro', que no podía comprender que la creatividad siempre se redujera a la llamada alta cocina, con precios innacesibles para la mayoría. Por eso dijo que «luchamos por la igualdad en el producto, sin clases sociales» y que no entiendo «el placer sin provocación, ni el progreso sin riesgo».

Rodrigo de la Calle habló de su 'Cocina Verde', y explicó que no rehuye ni de la carne ni del pescado: «Recojo la tradición española: la proteína como aderezo ¿cómo se sirven los guisantes o las lentejas?, con jamón y chorizo», enfatizó. Al bodeguero de San Vicente Abel Mendoza, el actor Juan Echanove -que ejerció como presentador de cada uno de los ponentes- lo describió como «alma de algodón envuelta en roca, una fuerza de la naturaleza». Abel explicó su filosofía, y tras la intervención de Luis Arrufat y Jorge Bretón, docentes del Basque Culinary Center, Fernando Sáenz Duarte relató el nacimiento de dos de sus últimas creaciones, el helado de lías de los vinos blancos de Abel y el increíble mantecado, un canto a la belleza casi imposible de describir: «Casi una nube en la boca».