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Más picoteo, más taberna, más calle. La nueva carta de perretxiCo en Logroño no se entiende sin su barra, la que le ha llevado a conquistar premios (como el de mejor barra de pinchos de España, varias recomendaciones en la Guía Michelín o un solete Repsol entre otros) y sobre la que han corrido ríos y ríos de tinta. perretxiCo es ese gesto tan nuestro de apoyarse con el codo en la barra, pedir un vino, un pincho o dos, y arreglar el día o el país en buena compañía.
“Más barra y menos tabarra” argumenta el chef guipuzcoano Josean Merino. La carta que acaba de estrenar perretxiCo reivindica el formato corto, compartido, informal y callejero, ese que conecta directamente con la manera de vivir la gastronomía en el norte y que según Estibaliz Pérez, la otra pata de esta taberna, “Tiene mucho que ver con la forma de ser, comer, celebrar y vivir de la gente de Logroño, desde el momento del vermú y el aperitivo hasta el momento de la comida y cenas, que a nosotros nos hace sentir como en casa.”
Elaboraciones clásicas que pasan por su reconocidísima ensaladilla rusa (calificada como una de las mejores del país en el congreso Gastronomika) o las ya conocidísimas alcachofas fritas con mayonesa de trufa y cristal de panceta, pasando por esos pintxos icónicos que les dieron a conocer en el panorama nacional con nombre y apellidos, su donut de cocido en dos vuelcos (subcampeón del concurso nacional de cocidos del SXXI) o su deliciosa tortilla guisada al pilpil, un homenaje al formato de las tortillas manchadas alavesas.
Logroño responde: una taberna vasca que ya se siente de aquí
Desde su apertura en el 2022, perretxiCo ha ido ganando terreno en la ciudad con una propuesta honesta, basada en el producto y el ingenio que permite reconocer sus pintxos, platillos y raciones. Su ubicación, en la calle Portales 21, no ha impedido que la taberna se haya hecho con una clientela fiel y creciente, que además de la barra, valora la interesante propuesta de menús, como su menú del día a 18,50 con 5 primeros y 5 segundos a elegir, postre pan y vino o su cuidado y fotografiado menú degustación.
“La acogida ha sido muy buena”, reconoce Josean. “El menú siempre ha funcionado muy bien, y quienes venían por el menú se quedaban luego a descubrir la barra. Es el menú el que nos hizo conectar con la gente de aquí, la que nos visita de lunes a viernes. Los findes la película es otra, muy distinta”.
Hay vida más allá de la Laurel: ¿Quién pone en valor la gastronomía fuera del circuito turístico?
En una ciudad como Logroño, hablar de bares es hablar de La Laurel. Y con razón. Pero también empieza a ser urgente mirar más allá del circuito turístico, para descubrir cómo la gastronomía local evoluciona en barrios, calles y rincones que no siempre aparecen en las guías.
“Nos estamos planteando unirnos con otros establecimientos de nuestra zona para editar la guía de pinchos y de Portales”, comenta Estíbaliz. “Hay muchos bares, tabernas y restaurantes haciendo las cosas muy bien en otros puntos de la ciudad. Sería bueno que desde las instituciones se reconociera ese esfuerzo y se ayudara a diversificar la oferta”.
Un picoteo con mucha identidad
La nueva carta de PerretxiCo es un paso más en su apuesta por una cocina desenfadada con un claro carácter vasco y un profundo respeto por el entorno del que forma parte, una taberna que ya tiene un hueco en Logroño de lunes a domingos, uno de esos sitios que acaban convirtiéndose en una segunda casa, donde uno puede ir sin compañía pero nunca estará solo. Con platos más clásicos como las ensaladillas y ensaladas, pero también con nuevas propuestas como embutidos, carpaccio de txuleta, oreja rebozada con tximivasco, platillos de cuchara, txangurro, arroces, bacalao y pan, mucho pan para disfrutar de las salsas y sabores de todos sus platos.