Vecinos de Hervías piden una solución al riesgo de inundación de sus casas

Agua desbordada en dirección a Hervías, el pasado miércoles. :: l.r./
Agua desbordada en dirección a Hervías, el pasado miércoles. :: l.r.

La autovía A-12 evacua el agua a una acequia sin salida que se desborda con las trombas y hace que discurra por el campo hasta el casco urbano

J. A.

Cada vez que se anuncian fuertes tormentas la zozobra se apodera de un grupo de vecinos de Hervías, que cruzan los dedos para que el cielo no descargue demasiado. Tienen esta preocupación desde que se construyó la autovía A-12, que evacua el agua que recibe desde varias vertientes hacia una acequia sin salida.

Si llueve dentro de unos parámetros normales, no ocurre nada; el problema viene con las trombas o tormentas fuertes, cuando la acequia se ve desbordada y, sin canalización alguna, el agua busca una salida natural, cuesta abajo por una finca. La gravedad estriba en que su final no es un río, si no el casco urbano de Hervías...

Hace cuatro años, una gran tromba de agua convirtió las calles en auténticos torrentes. No hubo que lamentar daños personales, pero pudo ocurrir cualquier cosa. De hecho, no faltaron escenas de pánico protagonizadas por vecinos con el agua al cuello, casi literalmente. En algunas zonas del municipio el nivel del agua superó el metro de altura. También, entre otras, en la casa de Jesús Moreno, que pone voz a los vecinos afectados por una situación que «a punto» estuvo de repetirse el pasado miércoles. Solo le faltó algo más de duración a la tormenta de granizo y agua que se desató sobre parte de La Rioja Alta.

«Lo que pedimos es que hagan alguna canalización para que toda esa gran cantidad de agua que recibimos cuando hay un tormentón vaya hacia otro lado, no hacia las casas», indica Moreno, que alude a la existencia de un río a unos pocos centenares de metros de las calles en las que desemboca el agua torrentera. «Que la deriven allá», pide antes de confesar que «así no podemos vivir».

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