La 'señora' de Valdemetria

Una imagen de la charla informativa del pasado domingo. :: a.m./
Una imagen de la charla informativa del pasado domingo. :: a.m.

Los últimos estudios del castillo de Viguera afirman que el primer Banu Qasi de la zona fue una mujer

Diego Marín A.
DIEGO MARÍN A.Logroño

Viguera también tuvo castillo. Y aunque desconocido, tuvo su importancia. Su situación no ha ayudado a su conservación, más cuando fue arrasado en el siglo VIII por uno de los Bani Qasi, pero fue reconstruido después. El Ayuntamiento de Viguera ha promovido una investigación arqueológica sobre los restos del denominado castillo de Valdemetria y mantiene abiertas vías de palinología, numismática y cerámica. El doctor en Arqueología por la Universidad de La Rioja y profesor de la UPV José María Tejado, que dirige las excavaciones con la ayuda del Gobierno de La Rioja, ya advirtió de que fue un castillo de uso militar, inexpugnable e inaccesible, destinado a labores de vigilancia.

A menudo se ha identificado erróneamente la vecina Peña Castillo como los restos de la fortaleza, pero las pruebas estratigráficas y radiocarbónicas sostienen que, en realidad, no estuvo allí. «A través del registro arqueológico y su estudio estratigráfico estamos en condiciones de ofrecer una primera aproximación a las ocupaciones ya certificadas de época romana, visigoda e islámica, ocupación navarra y castellana», informa el Ayuntamiento de Viguera. La sucesión del dominio de la fortaleza «da una idea de la importancia geoestratégica y política de este enclave», «su continuidad es su principal argumento de relevancia».

Romper tópicos

También se pretende analizar osteoarqueológicamente los restos de los individuos allí enterrados. «Nos centraremos brevemente en detalles relativos a demografía, patologías relativas a cuestiones de salud y alimentación», detalla el Consistorio de Viguera. Además, el municipio pretende «romper tópicos», como el de que el primer Banu Qasi registrado arqueológicamente en el yacimiento y datado por carbono 14 (siglos VIII-IX) no es 'él' sino 'ella', «algo que nos lleva a reflexionar sobre la presencia y el papel femenino (generalmente mal entendido o minusvalorado) en este tipo de fortificaciones militares».