Rupnik culmina la cripta del Santo

Visitantes en la cripta, con el nuevo altar en el centro de la imagen. /Javier Albo
Visitantes en la cripta, con el nuevo altar en el centro de la imagen. / Javier Albo

La colocación de un altar hecho por el artista internacional completa la actuación

Javier Albo
JAVIER ALBOSanto Domingo

La cripta de la catedral de Santo Domingo de la Calzada es una de las nuevas maravillas del templo. Y, ahora, ya está completa. En fechas recientes se ha colocado en ella el único elemento que faltaba: un pequeño altar que presidirá las celebraciones que tengan lugar en este espacio tan sensible del santuario calceatense, del que es de alguna forma su corazón puesto que en él se guardan los restos -parte de ellos- del patrón de la ciudad. Como el resto del conjunto, cuya estética sigue, el nuevo altar tiene también la firma del artista internacional Marko Rupnik, que ha llevado arte, belleza y color a donde solo había sobriedad.

La cripta despierta admiración entre cuantos la visitan. Ya es, sin duda, uno de los lugares más fotografiados de la catedral, junto al gallinero que recuerda el milagro del peregrino ahorcado y de las aves resucitadas. «Ha tenido que costar mucho trabajo hacer estos mosaicos», dice un visitante. Otro elogia el «buen gusto». Muchos desconocen que detrás del trabajo está uno de los mosaístas más reconocidos del mundo, el jesuita Marko Ivan Rupnik (Zadlog, Eslovenia, 1954), director del Taller de Arte Espiritual del Centro Aletti de Roma, al que muchos se refieren como «el Miguel Ángel del siglo XXI». Su huella también está en el rosetón del templo y, aunque inicialmente no estaba previsto que fuera así, en la 'Puerta del perdón' que los fieles traspasan para conseguir las indulgencias del Año Jubilar Calceatense. La cripta fue el «regalo» que la catedral quiso hacer al Santo en el Milenario de su nacimiento, con la idea de que fuera costeado por los calceatenses, pero de momento solo se ha recaudado algo más de la mitad de su presupuesto, unos 52.000 euros.