Cortada la calceatense calle Mayor por el peligro de derrumbe de un edificio

Casa con riesgo de derrumbe junto a la calle Mayor. Unas columnas de ladrillo sujetan su cubierta. /Javier Albo
Casa con riesgo de derrumbe junto a la calle Mayor. Unas columnas de ladrillo sujetan su cubierta. / Javier Albo

El Ayuntamiento tramita el derribo del inmueble con los herederos del propietario y si no lo hará él subsidiariamente

Javier Albo
JAVIER ALBOSanto Domingo

La calle Mayor lleva días cortada al tráfico, peatonal y rodado, por el riesgo de derrumbe de un edificio. Antes de llegar a él, unas vallas y una señal desvían a vehículos y viandantes por la calle del Cristo pero, aun así, muchas personas, entre ellas turistas y alumnos de la Escuela de Hostelería y Turismo cercana, pasan cada día cerca del inmueble, por un lateral junto a las vallas habilitadas como perímetro de seguridad.

El Ayuntamiento tramita en la actualidad su derribo por parte de los herederos del propietario del inmueble, sito en el número 86, sobre el que ya existía una orden de ejecución -no una declaración de ruina-, que se inició en septiembre del 2018. El caso es que en diciembre, el Consistorio había declarado en ruina el inmueble contiguo (número 88), a solicitud de su titular. Este cumplió con todos los trámites y, cuando empezaron a derribar su edificio se percataron de que el de al lado está en ruina, inminente además. Presenta un informe al Ayuntamiento, que mandó al aparejador a girar visita de comprobación y, efectivamente, certifica que se encuentra en estado de ruina técnica, económica e inminente, con grave riesgo de desprendimiento que puede afectar a la seguridad de la vía pública.

Ante ello, el técnico pidió que, con carácter inmediato, se acordara el corte de tráfico de vehículos y peatonal por las inmediaciones del inmueble. El Ayuntamiento decretó su estado de ruina inminente e inició el proceso para comunicar al propietario la adopción de las medidas necesarias. El problema es que el titular catastral del edificio falleció y hay varios herederos. El Consistorio les ha notificado la situación mediante anuncio en el BOE, el jueves, y concedido un trámite de audiencia de 10 días y otros 20 días para la demolición del inmueble. Si no, lo haría el Ayuntamiento, a costa de ellos.