El buen sabor de la solidaridad

Algunos de los puestos del mercado celebrado ayer. :: albo/
Algunos de los puestos del mercado celebrado ayer. :: albo

Cientos de personas compraron en el XX mercado de Cáritas de La Rioja Alta

J.ALBO

La meteorología se alió con la gran fiesta de la solidaridad en que se convirtió ayer el XX mercado solidario organizado por Cáritas de La Rioja Alta, que llevó hasta la calceatense plaza de la Alameda las ganas de cientos de personas por echar una mano, desde la distancia pero muy efectiva, a quienes en otros puntos del planeta no disfrutan de las mismas oportunidades que a este lado.

En esta edición el dinero recaudado, que se cuantificará en próximas fechas junto al conseguido en otras iniciativas solidarias que se llevarán a cabo en las márgenes del Oja, Tirón y Najerilla, viajará hasta Colombia, para apoyar dos proyectos. En uno de los casos lo hará a través de Cáritas Diocesana de La Rioja, que impulsa un plan de formación integral de las familias a través de las mujeres en Bogotá; en el otro, parte de la recaudación se invertirá en la promoción y defensa del derecho a una vida libre de violencia sexual en niños, niñas y adolescentes, en el barrio El Bosque, de Barranquilla.

Aunque la solidaridad no requiere nada a cambio, en este caso, como siempre, se pone más fácil. De hecho, no resulta nada difícil colaborar cuando al otro lado de los puestos se expenden todo tipo de exquisiteces, todo casero, que apetecen mucho y hacen que echarse la mano al bolsillo sea un acto reflejo muy voluntario. Como cada año, triunfan los canutillos rellenos de crema, que siempre resultan insuficientes de tanta demanda que tiene, pero en la variedad está el gusto y, en este caso, el mucho gusto: rosquillas, bizcochos, torrijas, caracoles, callos, patatas bravas, tortillas o chocolate, entre otros productos, además de artesanía textil, libros y un amplio catálogo de cosas.

Amenizaron el mercado alumnos del colegio Sagrados Corazones, que ofrecieron algunos bailes. También el grupo Bambalúa Teatro, de Burgos, y su interactivo espectáculo 'Quijotadas', que aportó mucho humor al enclave, además de la escuela municipal de Gaita y Tamboril.

Grupos de Cáritas, asociaciones, colectivos, partidos políticos, particulares... Todos aportaron ladrillos para construir un mundo mejor.