El Ayuntamiento inicia el derribo que permitirá reabrir la jacobea calle Mayor

Labores de derribo del edificio número 86 de la calle Mayor, delicadas por la cercanía de otros inmuebles. :: albo/
Labores de derribo del edificio número 86 de la calle Mayor, delicadas por la cercanía de otros inmuebles. :: albo

La principal arteria local del Camino de Santiago recuperará la normalidad a lo largo de la semana tras 7 meses cortada por el estado de un inmueble

Javier Albo
JAVIER ALBOSanto Domingo

El derribo de una casa no es noticia, salvo que sea un edificio con unas connotaciones especiales -históricas, arquitectónicas etc-, o que tenga cortada una calle, que además es la principal arteria jacobea local, durante siete meses. Es el caso de la que el Ayuntamiento empezó a demoler ayer, como principio del fin de una polémica en la que muchos han puesto el acento en la lentitud de la Administración local que, a su vez, ha esgrimido los plazos y trámites a los que la ley obliga, aunque se trate de un problema, un trastorno y un peligro como lo es una casa en estado de ruina inminente en una calle junto a la que, hasta su cierre total, transitaban cientos de peregrinos al día. «Son procesos largos porque este es un país muy garantista, que permite a los propietarios tener audiencia para todos los procesos burocráticos. Ha sido demasiado largo pero hoy comenzamos a ver la luz al final del túnel para que el Camino de Santiago esté abierto de una vez», indicó el alcalde, Javier Ruiz, mientras testificaba el inicio de las labores que habrán de devolver la normalidad a la calle, «a lo largo de esta semana».

Eliminar la peligrosidad

La prioridad es eliminar la peligrosidad, que desaparecerá a la vez que el inmueble. El Ayuntamiento adjudicó a 'Derribos Lardero' su derribo, transporte, gestión de residuos y demás labores intrínsecas al mismo por 25.000 euros, pero la liquidación definitiva de esta ejecución está aún por concretar. Una vez lo esté la repercutirá sobre los herederos y propietarios del inmueble identificados como tales en el registro de la propiedad. «El Ayuntamiento debe recuperar el dinero público y hará todos los procesos necesarios para que los propietarios asuman sus responsabilidades», aseguró el regidor local que, en alusión a algunas críticas sobre la demora en realizar la ejecución, afirmó que «he sido responsable y lo que no puedo hacer es, si me falta un informe o un documento, firmar un decreto para adjudicar un derribo incumpliendo la ley. Tengo que ser el máximo garante de que esta se cumple».

El primer edil señaló que el principal problema en los inmuebles ruinosos es que suelen tener muchos herederos y estos no se ponen de acuerdo en la toma de decisiones.