Un regalo llegado desde México

Tomás Vinalay (izda.), la alcaldesa Asun Sáez y Mourad Enmazely, ante el mural realizado en Aguilar. /j.a.l.
Tomás Vinalay (izda.), la alcaldesa Asun Sáez y Mourad Enmazely, ante el mural realizado en Aguilar. / j.a.l.

Un participante del campo de trabajo de Contrebia y estudiante de Artes Visuales pinta un mural en la pared de las escuelas de Aguilar

J. A. LALINDE

Cuando el segundo turno del campo internacional de trabajo en Contrebia Leucade llega a su fin, los vecinos y visitantes de Aguilar pueden disfrutar del grato regalo que deja uno de sus miembros, el estudiante mexicano Tomás Vinalay Méndez.

Tomás, natural de Monterrey, es un estudiante de Artes Visuales de 23 años. En el marco del campo de trabajo, propuso a sus compañeros dejar una muestra de su arte urbano en el pueblo y todos ellos accedieron gustosos a participar en su proyecto.

La idea es del propio artista; el resto de sus compañeros se dejaron dirigir por él, realizando un perfecto trabajo cooperativo.

Tanto en Aguilar como en los demás lugares donde ha ido desarrollando su actividad plástica, Tomás ha pretendido (y logrado) plasmar en la obra imágenes que reúnen las costumbres, tradiciones e historia locales, de manera que su trabajo queda enraizado en el propio lugar donde lo realiza y sirve de deleite para el público que lo contempla asombrado.

Y así, el mural de BP Vinaly (firma oficial de Tomás en sus creaciones) refleja a la 'Espigadora' de Aguilar como personaje central. En la parte inferior aparece la Contrebia en la que ha trabajado con sus compañeros de Rusia, Marruecos, Francia y España.

La protagonista (Ana, una de las compañeras procedente de Salamanca) refleja a la muchacha revestida con mantón de Manila y pañuelo festivo rojo al cuello, sobre el que se dibuja el águila del escudo municipal. Los brazos acogen el caserío que conforma el pueblo y con sus fuertes manos sujeta, firmemente y con cariño, el monte Castillo, a cuyas faldas crece la población. De sus manos se desprende una lluvia de arena que conecta la historia de Aguilar con el poblado celtibérico de Contrebia Leucade, reflejado a los pies del mural y en el que aparece la muralla contrebiense, todo ello como referentes de la historia local. El trabajo se completa con algunos trazos geométricos y leves marcas en el rostro de la Espigadora, seña de identidad del artista.

Tomás comenzó a cultivar esta afición hace seis años en su país, donde ha alcanzado fama realizando trabajos en ciudades como Monterrey, Puebla, La Paz, Quintana Roo, Tamaulipas o Coahuila. Y no solo fama, pues mereció el premio estatal de la juventud de su ciudad natal por su trabajo, lo que le ha traído hasta La Rioja. Y el reconocimiento alcanzado en su país, demostrado en la Espigadora de Aguilar, le ha reportado otras ofertas en nuestra comunidad.

Como colofón del trabajo realizado, se organizó una inauguración oficial a la que asistieron todos los miembros del campo de trabajo, los monitores, arqueólogos y la alcaldesa de la localidad, Asun Sáez, quien impuso al artista el pañuelo de fiestas como gesto de agradecimiento por el trabajo realizado.

Tomás ha contado con la ayuda especial de otro de sus compañeros, el marroquí residente en Gijón Mourad Enmazely.

BP Vinaly nos deja su obra, su firma y la oportunidad de disfrutar de su arte, un regalo impagable.