Las ramas del alcalde siguen creciendo

Vista de los árboles objeto de denuncia por parte de la comunidad de propietarios de la calle Vega de Arriba. :: c.p. calle vega de arriba/
Vista de los árboles objeto de denuncia por parte de la comunidad de propietarios de la calle Vega de Arriba. :: c.p. calle vega de arriba

El Defensor del Pueblo reitera la petición de podar un árbol que invade la línea eléctrica

ÓSCAR SAN JUAN

Cuatro años han pasado desde que la comunidad de propietarios de la calle Vega de Arriba de la localidad de Ochánduri denunciara ante el Defensor del Pueblo la situación en la que se encontraban unos árboles que daban a la calle Real, cuyas ramas, además de invadir la acera, estaban causando daños en un tendido eléctrico.

A día de hoy, los árboles de la discordia se mantienen intactos, y su propietario, que es el alcalde del municipio, Pascual Ugarte, ha desobedecido las instrucciones del Defensor del Pueblo. La institución ha comunicado ahora en otro escrito que después de diversos requerimientos, llamadas telefónicas, y ampliaciones de información la situación sigue igual que entonces, es decir, con un árbol que, por su ubicación junto al límite de la propiedad privada y por el gran porte alcanzado, hace que sus ramas sobresalgan sobre la vía pública y envuelvan los cables de la luz, con el consiguiente peligro derivado de una y otra situación.

El Defensor del Pueblo atribuye al alcalde la competencia de «dirigir, inspeccionar e impulsar los servicios y obras municipales», por lo que el Ayuntamiento debería aplicar lo previsto en el artículo 592 del Código Civil, ya que es titular de la vía pública y el responsable patrimonialmente de lo que suceda en ella. Por ello, el Defensor del Pueblo añade en su escrito que el Consistorio debería requerir al dueño del árbol para que proceda a podarlo de forma drástica por la parte que da a la acera con el fin de que, al volver a crecer las ramas, no se reproduzca el problema que ahora se ha denunciado.

El escrito de la institución añade que el requerimiento debería hacerse por escrito, indicando en el mismo que debe podar todo lo que sobresalga de la vertical de la alambrada o de la pared medianera, ya que así se evitará un peligro por caer las ramas sobre los peatones y vehículos o por chocar con el tendido.

Y concluye diciendo que en el caso de que el árbol en cuestión pudiera llegar a causar un perjuicio a los transeúntes por la caída de alguna rama sobre la vía pública, si el dueño no lo evita podándolo, «se hará a su costa por mandato de la autoridad».

Hay que recordar que el pasado mes de junio, el Defensor del Pueblo informaba de que había recibido la información solicitada al Ayuntamiento, en la que exponía que el propietario del árbol había procedido a podarlo. Algo que como demostraron unas fotografías enviadas a la institución días después, no era cierto.

 

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