La periodista María José González ofrece el pregón de Semana Santa de Lardero

La periodista María José González ofrece el pregón de Semana Santa de Lardero

La redactora de Diario LA RIOJA dedicará su «oración íntima» a la Virgen de los Dolores a partir de las 20.30 horas en la iglesia de San Pedro

DIEGO MARÍN A.

La iglesia de San Pedro Apóstol de Lardero acoge hoy, a partir de las 20.30 horas, el tradicional pregón de Semana Santa. La encargada de ofrecerlo este año es la periodista de Diario LA RIOJA María José González Galindo, licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad del País Vasco y redactora de información en las áreas de Economía, Infraestructuras y Laboral.

María José González centrará su pregón en la Virgen de los Dolores, por sugerencia del párroco larderano, Pedro Rosales, quien alterna a los encargados de presentar el pregón religioso cada año entre hombre y mujer, así que la periodista sucede en esta responsabilidad a su amigo Enrique Domingo Oslé, «quien me propuso como pregonera», expone.

Será un discurso corto, de unos veinte minutos, tal y como advierte la propia redactora, «muy diferente a los andaluces, que llegan a durar casi hora y media». Dividido en dos partes, el pregón es, en realidad, «una oración íntima rezada en voz alta, así que me da cierto pudor y estoy nerviosa». «Lo empecé a escribir a finales de enero y dos meses después se lo pasé al párroco para que lo leyera y le pudiera dar el visto bueno, por si había algo que rectificar, pero no lo quiso leer aludiendo a que confiaba en mí, lo que me ha puesto aún más nerviosa», confiesa González, quien reconoce que, como «miembro de la Iglesia católica», esta es «la mayor responsabilidad que he tenido, sin duda alguna».

No hay que perder la fe

La periodista de Diario LA RIOJA pide a la Virgen de los Dolores en su oración, a modo de pregón, que «nos ayude». Este año, tal y como recuerda González, la Cuaresma coincide con la misión diocesana Euntes y el mandato es «ser testigos de Jesús, ser misioneros». Por tanto, a la Virgen le reclama «fuerza porque, por cobardía o desdén muchas veces no mantenemos la fe y es necesario que esta no decaiga: gracias a ella no hay nada imposible».

Sin olvidar que esa oración personal se convertirá en pública, la periodista desea que «cale en la gente y que la disfrute, como yo espero hacerlo». María José González reconoce que «orar así, a 'pecho descubierto', es muy difícil porque desnudas tu alma, pero es una forma de recordar nuestro eje central, a partir del cual nace todo».