Un recorrido para el recuerdo

La noche, los actores y las guías, crean un ambiente especial. :: F. D. /
La noche, los actores y las guías, crean un ambiente especial. :: F. D.

Las visitas nocturnas teatralizadas regresan al Monasterio de Santa María

F. DOMÍNGUEZ

Con el fin de potenciar el valor artístico y la importancia histórica del Monasterio de Santa María la Real de Nájera, el Patronato que lo rige decidió hace ya cuatro años organizar unas visitas teatralizadas que, para distinguirlas de las convencionales y, por qué no decirlo, para darles otro ambiente distinto a éstas, se realizan de noche.

El primer año se llevaron a cabo durante el mes de septiembre, pero al siguiente y en vista del éxito cosechado, se determinó ampliarlas al mes de agosto. Nuevo éxito y llenos absolutos. No cabía dejarlas de hacer, había que volver a repetirlas. Con ligeras modificaciones, los personajes volvieron a salir al paso de los visitantes que, conducidos por las guías del monasterio, recorrían sus rincones más notables cada noche del viernes y del sábado.

Para la cuarta edición, la de este año, había que hacer algo nuevo. El secretario del Patronato y alma mater del proyecto, Joaquín García, siguió confiando en el grupo de teatro que se ha venido ocupando del apartado artístico todos estos años, Sapo Producciones, y encargó que se preparase un nuevo espectáculo. Las guías del monasterio, Gloria Treviño e Isabel Palacios, iban a volver a ser el nexo entre público y actores, mejor dicho, personajes.

La reserva de entradas se puede realizar en la recepción del monasterio, de 10.00 a 13.30 y de 16.00 a 19.30 horas Las visitas serán todos los viernes y sábados de los meses de agosto y septiembre, salvo los días 20 y 21 del segundo mes

Así, de la imaginación de Sapo, surgieron tipos como Don Tomás Calvete de la Cruz, secretario y hombre de confianza del duque de Nájera; el príncipe Felipe, que casualmente duerme esa noche en el monasterio; Conrado Sotillo, un nuevo guía muy peculiar; Puri, la señora de la limpieza que sin querer sabe más de la historia del monasterio que el altanero guía; o los fantasmas de don Sancho García y de su esposa doña Estefanía de Foix, reyes fundadores del monasterio.

Ellos son los culpables de que la visita se quede en el recuerdo de cuantos asisten, los cuales en algunos momentos se ven implicados en la trama, trama en la que, además de datos históricos, hay un alto contenido humorístico.