Una enseñanza muy práctica

Alumnos y profesorado posan junto a la estación de carga creada y montada por ellos. :: F. D./
Alumnos y profesorado posan junto a la estación de carga creada y montada por ellos. :: F. D.

Los alumnos de FP de Electricidad del Rey Don García han construido una estación de carga para coches eléctricos a base de paneles solares

Félix Domínguez
FÉLIX DOMÍNGUEZNájera

Continuando con la combinación de enseñanzas teóricas y prácticas para los alumnos de FP del IES Rey Don García de Nájera, los estudiantes de grado medio y grado superior en Energías Renovables, del departamento de Electricidad, acaban de poner en marcha un cargador de vehículos eléctricos en el centro, que se surte por medio de un panel de energía fotovoltaica solar, y que acaba de ponerse a prueba.

El profesor de Electricidad del centro, David Nájera, explicaba que «lo que hemos hecho es una marquesina solar fotovoltaica que está alimentando a un punto de recarga para los vehículos eléctricos de los distintos compañeros o en el futuro de la gente que se pueda acercar hasta aquí a cargar».

Nájera añadía que el proyecto «ha sido cofinanciado por la Consejería de Educación del Gobierno de La Rioja, junto al Fondo Social Europeo», y en el mismo han intervenido «los departamentos de Electricidad y Madera, ya que la estructura está hecha de madera, para lo cual han colaborado desde ese departamento realizando los diseños y los cálculos, mientras los alumnos de grado medio y de grado superior de Energías Renovables lo que han hecho ha sido diseñar el cálculo de la instalación, tender los conductores, colocar el cargador y demás».

Los autores del proyecto, alumnos bajo la supervisión de los profesores, han realizado un estudio básico que les indica que «en función de las dos instalaciones fotovoltaicas que tenemos ya en marcha, podríamos cubrir el gasto de unos ocho vehículos al año que se desplazasen de Logroño a Nájera, calculando unos 300 kilómetros cada semana, cargando dos veces a la semana, durante todo un año».

No obstante, cuando el cargador no esté funcionando, la energía obtenida «aporta electricidad a la red del instituto, entonces si no hay ningún vehículo cargando, lo que hace es reducir la factura eléctrica del instituto. La energía se inyecta a la red del centro y así se aminora la factura que se paga a la empresa suministradora», explicaba el profesor.