Un edificio a prueba de humedades

Del Rey, entre las arcadas laterales del salón principal de la Casa de Cultura San Miguel, con las paredes ya terminadas. :: /Félix Domínguez
Del Rey, entre las arcadas laterales del salón principal de la Casa de Cultura San Miguel, con las paredes ya terminadas. :: / Félix Domínguez

Las obras en la Casa de Cultura San Miguel finalizarán en unos quince días

Félix Domínguez
FÉLIX DOMÍNGUEZNájera

Las obras de reparación de los numerosos desperfectos ocasionados por las filtraciones de humedades en el edifico de la Casa de Cultura San Miguel de Nájera han sufrido cierto retraso, debido de manera fundamental «a que había que realizar las labores de impermeabilización y eso requería que todo estuviese seco completamente, pero coincidió con momentos de fuertes lluvias y ello trajo consigo un considerable retraso en la realización de esas labores», según explicaba ayer el concejal de Urbanismo, Juan Ignacio del Rey, quien añadía que ese retraso «ha sido por causas ajenas a la empresa adjudicataria de las obras, que ha tenido que solicitar dos ampliaciones del plazo de ejecución, que le han sido concedidos».

Así las cosas, el edil señalaba que según le han indicado los técnicos que dirigen los trabajos, «todo estará terminado en unos quince días», subrayando que «la necesidad de que todo estuviese perfectamente seco para poder llevar a cabo los trabajos de impermeabilización era algo imprescindible para que no vuelva a ocurrir lo que ha venido sucediendo durante estos años atrás, que por no haber tenido el mantenimiento adecuado, el edificio ha estado a punto de arruinarse por completo».

Según indicaron al concejal los técnicos, «los trabajos que están pendientes de realizarse en estos momentos se corresponden con labores puntuales, tales como el sellado de vidrios que dan al exterior, la limpieza y sustitución de los peldaños de madera que dan acceso a las tres plantas, así como el pintado de techos interiores».

La necesidad de tener perfectamente seca la zona que se va a reparar ha retrasado los trabajos

A grandes rasgos, las tareas ya completadas han consistido en la impermeabilización de las dos cubiertas, incluyendo mejoras en los remates perimetrales, como la disposición de nuevas albardillas metálicas. También la sustitución de los lucernarios de policarbonato existentes y que estaban dañados, además de la limpieza y rejuntado del aplacado de fachada, así como el pintado de la carpintería exterior. Del mismo modo, se ha realizado el picado de los revestimientos interiores dañados, con posterior aplicación de nuevos revestimientos (principalmente morteros de cal) y los refuerzos estructurales de los pilares metálicos de la planta primera.

El edificio es el resultado de la transformación de la antigua iglesia de San Miguel, previa desacralización, en centro cultural de la ciudad, algo que ocurrió en 1994. Como tal, el inmueble con sus 1.115 metros cuadrados de superficie construida y distribuida en tres plantas, acogió durante unos cuantos años, y en su piso superior, la biblioteca pública municipal.

Según el estudio realizado como paso previo al proyecto de reparación, el inmueble sufría un proceso patológico como consecuencia de la falta de mantenimiento, que derivó en lesiones que reducían, de una forma importante, su aprovechamiento.