Una mujer de 76 años será desahuciada mañana por su hijastro en Anguciana

La Plataforma de Afectados por la Hipoteca de La Rioja busca soluciones para frenar la actuación

Ó. S. J.

Si nadie lo remedia, mañana a las 10.30 horas una mujer de 76 años será desahuciada de su hogar en la localidad de Anguciana. Aunque no por habitual, este tipo de sucesos sigue sin dejar indiferente a la población. No obstante, la singular situación de que es el hijastro de la afectada quien permite a la comisión del Juzgado ejecutar el lanzamiento, otorga al caso dotes de dramatismo.

La plataforma de afectados por la Hipoteca de La Rioja (PAH La Rioja) ha comunicado que media hora antes del desahucio se personarán en el domicilio, que como explican «sí pertenece legalmente a esta persona», para explicar el proceso y la solución que plantean.

Desde la PAH «no entendemos cómo una persona que es registrador de la propiedad y que no tiene una necesidad económica puede hacer algo así», añadiendo que «no ha querido llegar a ninguna negociación, porque se le ha llegado a ofrecer un alquiler, una compra, y una cantidad derivada por una herencia entre las familias, y no lo ha querido. Dijo que se llegaba tarde y en una negociación nunca se llega tarde».

Por su parte, la familia, consternada por lo sucedido, sigue sin entender cómo se ha llegado a esta situación, diciendo que «antes de la muerte de nuestro padre la relación era buena, pero después de su muerte todo cambió y no sabemos la razón».

Explican que «debido a una mala situación económica nuestro hermano se hizo cargo de la casa pasando a ser el benefactor de la familia, quitó la deuda y nos dijo que no nos preocupáramos por la casa. Días después de la muerte de nuestro padre apareció para reclamar lo que era suyo y que la oferta que les hizo no dura toda la vida». Añaden: «Hemos intentado hablar con él, que razone un poco en la situación que es el despachar a nuestra madre».

La familia tienen la esperanza que «en el último momento cambie de opinión porque no le daríamos la espalda. Somos una familia, y para eso está la familia, para perdonar».