Mayte Ciriza ofrece el pregón hoy en Murillo

Mayte Ciriza. :: SONIA TErCERO/
Mayte Ciriza. :: SONIA TErCERO

La iglesia de San Esteban Protomártir acoge el acto de inicio de la Semana Santa murillense a partir de las 20 horas

D. MARÍN ABEYTUA

La psicóloga, responsable del centro cultural Ibercaja de Logroño y columnista de Diario LA RIOJA, Mayte Ciriza, ofrece hoy, a partir de las 20 horas en la iglesia de San Esteban Protomártir de Murillo de Río Leza, el pregón de Semana Santa. «La Semana Santa es un sentimiento muy hondo y profundo, de espiritualidad compartida, un sentimiento de esperanza, optimismo y resurrección», expone la propia Mayte Ciriza, para quien es «un honor» que las cofradías de Murillo le hayan invitado a ofrecer el pregón.

En su discurso Mayte Ciriza reflexionará sobre la Semana Santa como «periodo de reflexión, y a partir del ejemplo de Jesús, una oportunidad para renovarse, para ser mejores personas, para dar en la vida lo mejor de nosotros mismos, para hacer el bien, para reivindicar el amor, la entrega a los demás, la humildad, la solidaridad, en fin, todos los valores cristianos». Y es que, para Ciriza, «es necesario mirar a nuestro alrededor y preguntarnos qué sociedad estamos construyendo».

«Es evidente que vivimos en una sociedad cada vez mejor formada, pero a la vez más compleja y que necesita con urgencia de unos valores fuertes, necesita recuperar el rumbo moral, los principios éticos de validez universal y perenne que encontramos en los diez mandamientos y en las bienaventuranzas», advierte Ciriza, señalando además que «vivimos en una sociedad que vive de espaldas a Dios, en la que nos pensamos que lo podemos todo, en la que hemos arrinconado nuestra fe, o nos avergonzamos de ella, en la que nos creemos eternos, en una sociedad en la que a menudo se pretende ocultar a Dios».

La pregonera de la Semana Santa de Murillo se preguntará en su discurso por qué parece que la fe molesta: «Porque pone en evidencia las injusticias y las desigualdades, pone en evidencia la banalidad y la superficialidad de nuestra sociedad».