Hoyos de Iregua lleva 25 años de marcha

Salida desde Villoslada de una de las primeras ediciones de la marcha por la cañada Galiana por la que también partirá este año. /Fernando Díaz
Salida desde Villoslada de una de las primeras ediciones de la marcha por la cañada Galiana por la que también partirá este año. / Fernando Díaz

El Castillo de Vinuesa y el Hoyo Mayor serán hitos del recorrido de 34 kilómetros previsto para el 6 de octubre | La cita montañera que convoca Fundación Caja Rioja en Villoslada desde 1995 regresa a las cumbres y fuentes de Cebollera para celebrar sus bodas de plata

J. Sainz
J. SAINZLogroño

Subir allá arriba cada comienzo de otoño tiene algo de rito natural, de celebración colectiva de la madre tierra. La Marcha Hoyos de Iregua cumplirá el 6 de octubre 25 años recorriendo el nacimiento del río riojano y otros paisajes de Sierra Cebollera. La cita senderista-montañera de Fundación Caja Rioja, la más veterana y una de las más populares de la región, celebrará sus bodas de plata con un recorrido inspirado en el de aquella primera edición de 1995, partiendo de Villoslada y ascendiendo hasta el Castillo de Vinuesa, por encima de los dos mil metros de altitud, para regresar por Hoyo Mayor. Son las montañas y los ríos de los que descendemos y explorarlos es como regresar a La Rioja virgen.

Serán 34 kilómetros de exigente marcha con regreso a Villoslada, a diferencia de aquel primer año, que concluyó en la ermita de Lomos de Orios. Es solo la primera mitad la que coincide con aquella edición original: saliendo del pueblo (a las 8 de la mañana) en dirección suroeste por el sendero de la antigua cañada real Galiana que remonta el monte entre las carreteras de Lomos y Montenegro para encaminarse a un primer alto, el del Castillo (aunque sin ascender el roquedo de la cima para evitar mayores complicaciones), el alto de San Vicente, la laguna del Buey y llegar, aproximadamente a mitad del recorrido, a la antecima del Castillo de Vinuesa ( 2.040 m.).

Los hoyos desde la cumbre

Es el techo de la marcha, el lugar desde el que se domina una panorámica más amplia de la sierra y sus inmediaciones. Al sur se extienden las tierras sorianas y al norte, justo debajo, se divisan los auténticos Hoyos de Iregua. En realidad la marcha que lleva su nombre no pasó exactamente por ese extraordinario paraje donde nace el río hasta su décima edición y tampoco en esta ocasión lo hará. Son ecosistemas naturales demasiado frágiles que hay que preservar. Proseguirá cumbreando hacia el este por la divisoria provincial hasta el alto del Santosonario y, enseguida, descenderá zigzagueando bruscamente hacia el norte para rodear sin llegar a pisar el Hoyo Mayor, nacedero del arroyo Puente Ra.

Por ese río y sus cascadas se llegará a la Blanca, donde se une a su hermano Iregua. Y, Achichuelo adelante, seguirá el camino paralelo a su cauce hasta dar de nuevo en Villoslada. Es la fiesta montañera del Camero Nuevo, donde conocen bien tanta riqueza. Subir allá arriba cada otoño tiene algo de acción de gracias.

LA MARCHA

25ª Marcha Hoyos de Iregua
Villoslada de Cameros, 6 de octubre
Itinerario
Villoslada (salida a las 8 h.), alto del Castillo (antecima), alto de San Vicente, laguna del Buey, Castillo de Vinuesa (antecima, 2.040 m.), alto de Santosonario (antecima, 2.000 m.), Hoyo Mayor, Puente Ra, La Blanca, Achichuelo, puente Rameras y Villoslada; 34 kilómetros
Organiza
Fundación Caja Rioja con la colaboración de la Sociedad de Montaña Sherpa
Inscripciones
15 euros (hasta el 2 de octubre, www.fundacion-cajarioja.es) o 18 (el día de la marcha)

La marcha nació en 1995 con la declaración de Sierra Cebollera como primer parque natural

1995 fue el año de la primera edición de la Marcha Hoyos de Iregua y también de la declaración del Parque Natural Sierra Cebollera, la parte del Sistema Ibérico occidental que separa Cameros y la cuenca del Iregua de la cuenca del Duero. Junto a sus extensos bosques naturales, refugio de una variada flora y fauna, destaca su enérgico relieve. En este pueden reconocerse las huellas del glaciarismo cuaternario: circos, vertientes abruptas, umbrales rocosos y gran número de depósitos morrénicos, por parte de los cuales volverá a discurrir la marcha.

La constitución del primer espacio natural protegido con esta figura en La Rioja destacaba este bello y valioso territorio con el ánimo de proteger sus valores naturales y potenciar la recuperación económica y humana de la zona. Se regulaban las actividades que en los últimos años provocaban alteraciones del medio ambiente: la acampada libre, el uso indiscriminado del fuego, el vertido de basura y la utilización de vehículos fuera de las pistas.

En los últimos 25 años, pueblos como Villoslada o Lumbreras, que desde siempre han desarrollado su economía a partir de los recursos del monte y que han sabido mantener un equilibrio entre el aprovechamiento racional y la conservación del medio físico, pueblos herederos de un pasado floreciente y de una cultura rural riquísima que habían entrado en declive como consecuencia de la pérdida de las actividades tradicionales y la carencia de empleo, han encontrado en el turismo rural una alternativa para su reactivación económica y social.

Con todo y para que podamos seguir disfrutando de la belleza de este paraje natural extraordinario es vital respetarlo al máximo y no degradarlo. Conocerlo es el primer paso.