La Vega se despide con la Jira

El mejor humor de los jarreros recorrió las calles de Haro hasta el entierro de la cuba y con las antorchas en la mano. :: paloma donézar/
El mejor humor de los jarreros recorrió las calles de Haro hasta el entierro de la cuba y con las antorchas en la mano. :: paloma donézar

Las meriendas en Fuente del Moro y las antorchas, últimas citas festivas jarreras

ÓSCAR SAN JUAN

Las fiestas en honor a Nuestra Señora de la Vega finalizaron ayer con el entierro de la cuba. Las peñas Cachondeo, Los Veteranos, Iturri y el Sarmiento protagonizaron el acto que cerró los festejos de este año.

Antes, todos los jarreros y jarreras pudieron disfrutar de una de las jornadas más esperadas del año. La Jira Campestre a Fuente del Moro congregó en el emblemático parque a cientos de vecinos y visitantes, que desde primera hora de la tarde fueron acudiendo al lugar, aunque como viene siendo habitual en los últimos tiempos, el paraje de Fuente del Moro fue ocupado por la mañana por buena parte del jarrerismo.

Y prueba de ello es el ya clásico concurso de calderetas, que organiza la peña Los Veteranos y que este año cumplió su decimoquinta edición. El evento, que comenzó por la mañana, tuvo su desenlace pasadas las 14.30 horas.

Más tarde, coincidiendo con la merienda, las charangas de las peñas fueron llegando hasta el Moro. Los más pequeños pudieron disfrutar en el mismo parque de una actuación infantil-familiar con el espectáculo 'Absurditties'. La mítica fuente volvió a ser testigo de la típica merienda compuesta por el bocadillo y agua de la fuente. «No hay nada mejor que merendar junto al moro y con agua tan fresca», comentaba un veterano jarrero.

Al caer la noche, y de regreso a la ciudad, las calles de Haro se inundaron de personas, que con antorchas en mano, trasladaron alegría a toda la gente que les estaba esperando en la ciudad. La música amenizaba el pasacalles, que con el fuego de la antorcha dio luz y color a la localidad.

Reses pirotécnicas

La plaza Monseñor Florentino Rodríguez fue el destino del desfile. Allí, y ya con la noche cubriendo el cielo de Haro, los toros de fuego tomaron el protagonismo. Decenas de niños, protegidos con cartones, ropa o cualquier utensilio preparado para la ocasión, disfrutaron con las reses.

El entierro de la cuba, partiendo desde la plaza del Bretón , y finalizando en la plaza de la Iglesia, desembocó en la música del disco móvil Krossko. Otra suelta de toros de fuego, ya pasada la media noche, cerró la programación de actos de las fiestas en honor a la Virgen de la Vega.