Los peregrinos jarreros, cerca de Santiago tras completar la penúltima etapa

Ó. SAN JUAN

«Una nueva forma de conocerte a ti mismo». Así define Mercedes Pascual, presidenta de la Asociación de Amigos del Camino de Santiago Haro-Rioja Alta, el hecho de recorrer el emblemático camino a la localidad gallega. Varias son las rutas y muchas las etapas que separan los puntos de origen más conocidos como son Irún o Roncesvalles, del punto final del trayecto, la ciudad de Compostela.

Recientemente, la Asociación ha completado la penúltima etapa de un camino que comenzaron hace ya tres años. El camino de Norte es la vía que están recorriendo los peregrinos, y que en este tramo, el quinto desde que empezaron la travesía, han empleado seis días.

Con salida en la localidad asturiana de Soto de Luila, y llegada en el municipio gallego de Gontan, los 24 valientes que participaron en este aventura, anduvieron los 145 kilómetros entre ambos puntos. Cada una de las seis jornadas de las que se compuso la marcha, no se privaron de majestuosos paisajes como los acantilados de la costa asturiana, o sus icónicas playas, que durante los primeros 4 días tuvieron como acompañantes. A partir de la quinta jornada, los peregrinos alcanzaron la provincia de Lugo. El panorama de playa dejó paso a montes y bosques verdes pastizales y ganado. El sexto y definitivo día, la expedición pudo disfrutar de Mondoñedo.

La última etapa del camino de Santiago la efectuarán seguramente durante la próxima primavera, para tras andar durante seis jornadas llegar a la catedral compostelana.