Homenaje a uno de los más grandes

Uno de los Mini que homenajeaba las victorias de la marca en el Rally de Montecarlo./Óscar San Juan
Uno de los Mini que homenajeaba las victorias de la marca en el Rally de Montecarlo. / Óscar San Juan

Haro acogió ayer el I Encuentro de Mini Clásico de La Rioja (1959-2000) en el que participaron una treintena de vehículos

Óscar San Juan
ÓSCAR SAN JUAN

Un icono de la automoción como es el Mini celebra este año el 60 aniversario de su nacimiento y Haro ha sido la ciudad elegida para rendir tributo al menudo pero potente vehículo que revolucionó el automovilismo en los años 60.

Ayer se desarrollaba en la ciudad jarrera el I Encuentro de Mini Clásico de La Rioja (1959-2000). Decenas de personas pudieron deleitarse con la presencia de una treintena de vehículos que se convirtieron en la atracción del día para los turistas. Auténticas piezas de museo que por espacio de media hora estuvieron expuestos en la plaza de la Paz de Haro.

La jornada, organizada por las bodegas López de Heredia y Martínez Lacuesta, comenzaba con la recepción de los automóviles en las dependencias de Viña Tondonia. A continuación, los participantes pudieron visitar dicha bodega, incluyendo la degustación de un desayuno y de los productos típicos de la misma. A medio día se iniciaba una ruta hacia San Felices. Previamente, los Mini recorrieron el casco viejo de Haro, parando en la plaza de La Paz para que todos los habitantes y visitantes de la ciudad riojalteña pudieran recrearse con los admirados coches.

Era el momento de los fotógrafos, profesionales o amateur, para inmortalizar con sus cámaras o teléfonos móviles dicho momento. Tras la parada obligatoria en la céntrica plaza jarrera y la visita a San Felices, los Mini partían hacia las instalaciones de Martínez Lacuesta, donde un pequeño ágape acompañado por un vermú de la casa, ponían el punto final a este primer encuentro entre los prestigiosos vehículos.

El Mini vio la luz en 1959 y se mantuvo en producción hasta finales de siglo. Diseñado para hacer frente a la crisis petrolífera de Suez, fue capaz, con su potente motor 1275, de ganar el prestigioso Rally de Montecarlo en tres ocasiones.