El 61% de los escolares jarreros dice no beber alcohol

Vicente Fernández presentando los resultados de la encuesta. :: Ó.S.J./
Vicente Fernández presentando los resultados de la encuesta. :: Ó.S.J.

Una encuesta realizada a 743 jóvenes de entre 12 y 18 años de los centros de Haro muestra que aunque el consumo alcohólico es inferior a la media nacional el de tabaco es mayor

ÓSCAR SAN JUAN

La encuesta presentada ayer por Vicente Fernández, médico y especialista en drogodependencia de la empresa Sasoia S.L., revela datos tan preocupantes como que los niños prueban el alcohol a la temprana edad de 12 años, siendo sus propios familiares, en un 23% de los casos, quienes se lo ofrecen, aunque también muestra datos positivos como que el 61,1% de los escolares encuestados dice no consumir alcohol.

La Sala Faro del Palacio de Bendaña fue el escenario donde se presentó la encuesta realizada a 743 escolares de entre 12 y 18 años pertenecientes al IES Ciudad de Haro y a la educación Secundaria del Colegio Sagrado Corazón de la ciudad jarrera. Este estudio se ha basado en los conocimientos, hábitos y actitudes frente al alcohol y otras drogas. En un acto en el que participaron la concejal de Igualdad, Natalia Sobrón, y la técnico de la Oficina en Intervención en Adicciones del Ayuntamiento de Haro, Mónica Rivera, los expertos señalaron que las conclusiones son «esperanzadoras», sobre todo en las cuestiones referidas al alcohol.

Entre las razones por las que los escolares dicen consumir bebidas alcohólicas destaca el 21,1% que señala como motivo el poder olvidarse de los problemas, lo cual, advierte Vicente Fernández, «es un dato muy preocupante». Los resultados también reflejan que el 85% de los escolares no presentan síntomas de riesgo futuro por consumo de alcohol.

Sin embargo, los datos no son tan buenos en lo que al tabaco se refiere. «Aquí hay un problema con el que tenemos que trabajar», indica Vicente Fernández. La juventud jarrera se inicia antes en el tabaco que en el alcohol, y si se comparan los datos con la media nacional, los adolescentes jarreros beben mucho menos, pero fuman más.