Bocados Jarreros de un fin de semana

Bar Pasadizo. Oferta gastronómica durante las jornadas con la típica zapatilla de jamón con tres quesos./
Bar Pasadizo. Oferta gastronómica durante las jornadas con la típica zapatilla de jamón con tres quesos.

Los bares de Haro ofrecieron el pasado fin de semana la ruta gastronómica, pero esta segunda edición contó con menos clientes

Óscar San Juan
ÓSCAR SAN JUAN

A lo largo de este fin de semana en Haro la gastronomía ha sido la verdadera protagonista de las actividades organizadas con motivo del Verano Cultural. Los vecinos de Haro y visitantes han podido disfrutar, además de la Feria de Artesanía, de los Bocados Jarreros, una actividad centrada en ofrecer pinchos de calidad para el disfrute de propios y extraños.

Esta iniciativa ha sido organizada por el Ayuntamiento de Haro y por Soniare Eventos, complementando así el extenso número de actividades programadas dentro del Verano Cultural.

La iniciativa contó con la colaboración de varios establecimientos hosteleros como Bar Pasadizo, Restaurante Popys, Bar Bilibio, Gastrobar Plaza 8, Café Bar Época, Bar Cafetería El Mazo, Bar Entrecopas, Bar Restaurante Bethoveen, Bar Cafetería Emblemático desde 1886, Sidrería El Huerto, Café bar Platerías y Restaurante Vega.

«Estos eventos son una forma de hacer más atractiva la oferta», destaca Jaime Álvarez

«Todo lo que sea fomentar que la gente se mueva es positivo», dice Carlos Rioja

Los responsables de amenizar con su música la jornada fueron los componentes del grupo de jazz 'Dixiemulando' regalando sus acordes en todos los locales participantes.

Si en algo coinciden todos los propietarios preguntados por este medio de comunicación es que esta iniciativa ha nacido para escapar de la idea del popular 'Pincho Pote', con el objetivo de ofrecer a los clientes una oferta de mayor calidad y mejor servicio.

Pese a las buenas expectativas y a la buena acogida de la primera edición celebrada en el pasado mes de mayo, la realidad es que todos los establecimientos señalan que pese a no ser un «mal fin de semana» ha habido menor participación popular, por lo que Carlos Rioja, propietario del Restaurante Popys, señalaba que «debemos trabajar en la dirección de la calidad, mejorando el servicio y sobre todo ofreciendo un buen producto para poder levantar el sector hostelero en Haro cuya situación es grave», a lo que añadía que, «en nuestro caso decidimos participar precisamente por eso, porque no se trataba de un 'Pincho Pote' sino de poner a disposición de nuestros clientes la oferta gastronómica que nosotros considerásemos más adecuada; de ahí que, por nuestra parte, desarrollamos dos menús especiales que creímos podían encajar tanto por precio como por calidad».

Jaime Álvarez, propietario del Bar Pasadizo, destacó que este tipo de iniciativas son siempre positivas para todos los locales. «Todo lo que sea fomentar que la gente se mueva siempre es positivo, además es una manera de simplificar la oferta y facilitarnos el trabajo de logística», apuntaba el dueño del Pasadizo. «Por nuestra parte consideramos que hacer este tipo de evento con esta periodicidad es una manera de hacer la oferta más atractiva. No creo que la pérdida de cliente sea motivada por la crisis sino más bien por la comodidad, por la reestructuración que se ha hecho del pueblo y por la falta de atractivo de un centro poco rehabilitado y con escasa accesibilidad, poco aparcamiento, o marcado por la zona azul», señalaba Álvarez.

Luis Salazar, propietario del Bar Cafetería El Mazo, destacaba que la iniciativa celebrada el pasado fin de semana no tuvo tanta fuerza como la desarrollada en el mes de mayo. «Aunque se ha hecho un buen trabajo de organización, se debería haber hecho más difusión en medios de comunicación, radio o prensa, porque la gente está saturada de las redes sociales».

Soniare Eventos, responsable de organizar la iniciativa, consideró muy positivo el desarrollo del fin de semana, y destacó que «estamos contentos con el resultado, pero somos conscientes de que debemos seguir creciendo. Estamos muy agradecido con los bares participantes».

«Aunque hubo gente, no han sabido entender la ruta gastronómica. Hay que hacer una difusión diferente». Así se expresaba Luis Salazar, que señalaba como solución «volver a la semana del pincho».