Bilibio tiene buena cantera

Batalla. Los jóvenes romeros durante la fiesta Infantil del vino./
Batalla. Los jóvenes romeros durante la fiesta Infantil del vino.

La batalla del vino infantil, las típicas vueltas y los encierros de toros de cartón piedra llenaron de ilusión y alegría las fiestas jarreras

Ó. SAN JUAN FOTOS DONÉZAR

Ayer se celebró en Haro uno de los acontecimientos más esperados de las fiestas en honor a San Juan, San Felices y San Pedro. La Batalla del Vino Infantil congregó a cientos de jóvenes jarreros que, con sus botas y pistolas de agua como armas, inundaron de emoción y de alegría una bonita jornada festiva. A las 10.00 horas estaban citados los romeros en la plaza de la Paz de la ciudad jarrera para, a continuación, desplazarse hasta la zona de la chopera, junto al río Tirón, lugar donde se celebró, tras la ofrenda a San Felices, la ya tradicional batalla del vino infantil.

Tras los baños de vino, llegaba la hora del almuerzo. El chocolate con bizcochos y la degustación solidaria de bollos preñados organizado por la Asociación SPLA (Es por los Animales), repuso las fuerzas de los niños y niñas antes de afrontar las típicas vueltas. La calle Navarra sirvió de enlace para que la comitiva llegara hasta la plaza de la Paz. Desde allí, todos los romeros se trasladaron hasta las plazas de San Martín y de la iglesia donde pudieron participar en un encierro de toros de cartón piedra.

Gran día festivo el vivido ayer en las fiestas de Haro, que tendrá su gran colofón mañana por la mañana con la celebración, en los Riscos de Bilibio, de la Batalla del Vino.