Fuenmayor, en femenino

La Virgen del Carmen, en procesión por las calles de Fuenmayor. :: pulgar/
La Virgen del Carmen, en procesión por las calles de Fuenmayor. :: pulgar

La Virgen del Carmen regresó ayer en procesión a la ermita

J. C. PULGAR

La Virgen del Carmen volvió ayer en Fuenmayor a su ermita después de haber permanecido en la iglesia desde que comenzó su novena. La procesión salió de la iglesia acompañada especialmente por mujeres, ya que esta es una fiesta tradicionalmente femenina, aunque cada vez va aumentando más la presencia de jóvenes y de hombres. Nueve días antes la imagen había recorrido el camino inverso desde la ermita, donde permanece todo el año hasta la parroquia en dónde se le rezó una novena.

A su llegada a la ermita fue recibida con cohetes y allí se celebró la misa y se repartieron pastas y mistela y un pequeño obsequio a las mujeres que pertenecen a la cofradía. Así comenzó una pequeña fiesta, una especie de romería que ya se lleva celebrando varios años y que continuó con una comida para todo el que quiso celebrar a lo grande esta fiesta de la Virgen del Carmen.

La ermita del Carmen, situada a un par de kilómetros del pueblo en la carretera de la estación es muy venerada por los fuenmayorenses. En su interior, además de la hornacina con la imagen de la Virgen se pueden ver dos figuras en piedra que representan a los padres de la Virgen, San Joaquín y Santa Ana, que parece ser fueron realizadas por un artista del pueblo de nombre Trifón.

Pero además de su valor artístico y religioso, la ermita es un frecuentado lugar de paseo rodeada de un parque con bancos y árboles que ha hecho de la antigua huerta de la ermita una agradable zona recreativa.