Finaliza la tercera y última fase de estabilización de la peña de Quel

La complicación de esta tercera fase ha residido en hacer convivir las obras con casas habitadas. :: E.P./
La complicación de esta tercera fase ha residido en hacer convivir las obras con casas habitadas. :: E.P.

El Gobierno de La Rioja y el Ayuntamiento han colaborado en la inversión de 1,2 millones de euros para colocar malla en la zona

ERNESTO PASCUAL

Los queleños ya pueden escudriñar la majestuosidad de la peña que les cobija y da identidad sin temor. Dando respuesta a una demanda histórica, los trabajos de las tres fases de estabilización de la peña han concluido. «Ya podemos andar por debajo del talud, de nuestro monumento coronado por el castillo, sin peligro», sonreía ayer el alcalde de Quel, Víctor Rada, al pasear por el resultado de la tercera fase del proyecto junto al presidente del Gobierno de La Rioja, José Ignacio Ceniceros, y el consejero de Fomento y Política Territorial, Carlos Cuevas.

En unos tiempos inciertos, los primeros pobladores buscaron bajo la vertical pared de la peña protección. Se asentaron a su cubierto y levantaron un castillo que les dio nombre: 'qalat' en árabe significa castillo y se supone que de ahí deriva el término Quel. Pero con el tiempo y la erosión, esa peña fue también su amenaza. Los desprendimientos dejaron fallecidos y, en los años 60 y 70, la población comenzó a trasladarse a nuevas barriadas construidas al otro lado de la carretera, lejos de las caídas de rocas. Pero la amenaza seguía ahí, para el casco antiguo resguardado bajo su longitud.

Durante lustros fue la principal reclamación de la villa. Aún se contaron desprendimientos de rocas en el 2004, 2006 y 2007, que sólo dejaron daños materiales. Hasta que en el 2009 comenzó la primera fase de estabilización de la peña, que tuvo su continuación en el 2016 por la segunda siguiendo la sombra de la peña sobre el casco urbano. Iniciada en diciembre, la tercera «garantiza la seguridad y tranquilidad de los ciudadanos y sus bienes», valoró ayer Ceniceros.

La inversión de esta tercera fase ha sido de 315.429 euros, para llegar a una inversión superior a 1,2 millones en las tres. El Gobierno de La Rioja ha aportado el 85%, el Ayuntamiento el 15% restante.

«Ha sido el tramo más complicado, porque los trabajos han tenido que convivir con casas habitadas, con el paseo de la carretera LR-115 y, al encontrar crestas irregulares, el helicóptero no podía descargar y tuvimos que colocar una grúa de 200 toneladas para subir los materiales», describía el alcalde queleño. Pese a esas dificultades, esta tercera fase ha colocado barreras dinámicas de hasta 4 metros de altura para frenar los desprendimientos en 200 metros de peña; y mallas hexagonales de alambre galvanizado de triple torsión desde la cabeza de la peña y fijadas a su pared rocosa con cable de acero en otros 200 metros.

Un último tramo

Aunque quedó fuera del proyecto, el Ayuntamiento queleño ha reservado una partida en su Presupuesto del 2018 para acometer un último y pequeño tramo frente a la residencia de mayores, actuación que han demandado los vecinos.

Después, queda imaginar acondicionar el espacio bajo la peña para un paseo que recorra las espaldas del casco antiguo queleño. «Pediremos ayuda al Gobierno de La Rioja -guiñó Rada ayer a Ceniceros-, pero tenemos que ser conscientes de que es una zona con cierto peligro y que lo principal es tener la zona limpia».

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