La III Feria de la Cebolla Asada muestra hoy la gastronomía e historia de Herce

El mercado artesanal. :: e.p./
El mercado artesanal. :: e.p.

E. PASCUAL

Cantaba la copla antigua «Santolayas, malas hayas. Arnedillo, mal justillo. Préjano, para caracoles. Y Herce, p'a cebollino». También desde la historia, el Marqués de la Ensenada plasmaba en su catastro en 1752 que si el ajo prevalecía sobre la cebolla en el valle, la producción en Herce era de diez de ellas por cada ajo.

Con el gentilicio cebollero bien ganado, los vecinos de Herce se han vuelto a unir este fin de semana para celebrar la III Feria de la Cebolla Asada bajo la organización de la Asociación Almovívena, una celebración de su gastronomía y su historia y una invitación para que les visiten desde cualquier punto.

El pregón de Javier Gracia, gran maestre de la Cofradía del Vino de Rioja, abrió esta edición en la primaveral tarde de ayer desde el balcón consistorial. Después, sobre las 19 horas, la Asociación Almovívena quiso agradecer y reconocer la ayuda recibida para inspirar su feria a la Asociación de Vecinos del Casco Antiguo de Arnedo, organizador del Día del Ajo Asado en los mediodías de Jueves Santo. Ese agradecimiento se plasmó en el hermanamiento entre ambas asociaciones.

El momento popular de la tarde llegó con el concurso del pincho de cebolla, que retó al jurado formado por Juan Fernández, sumelier de la Cofradía del Vino de Rioja, Manolo González, miembro de la Academia de Gastronomía de La Rioja, y el cocinero Javier Romero.

Tras la tarde inaugural, la Feria vive hoy su día grande con la apertura del mercado artesanal a las 11 de la mañana, dando paso desde las 12 del mediodía a la degustación de 1.200 raciones con 3 cebollas, un huevo asado, pan y jarrito de vino. Desde las 16.30, la feria invitará a una visita guiada por la historia y monumentos de Herce, antes de finalizar con concierto de Men in Jazz.