La colocación de la malla en la peña del castillo de Arnedo supera la mitad de los trabajos
Los operarios de Geotalud han colocado 12.000 metros de malla y 2.000 de red de anillos en unos trabajos en post de la seguridad de la zona
Llovía ligeramente sobre la ciudad del calzado en la mañana de este viernes Los operarios de la empresa Geotalud seguían encaramados a 80 metros de ... altura, casi en lo alto de la peña del castillo. Resonaba en los alrededores los taladros que cosían con bulones a la pared la malla de triple torsión que están colocando para estabilizar la peña, evitar desprendimientos de rocas y garantizar la seguridad de los peatones y vehículos que transitan por la entrada a Arnedo por el inicio de Paseo Constitución.
«Supone estabilizar un emblema para la ciudad y, lo más importante, garantizar la seguridad de viandantes y del tráfico», aplaudió con «satisfacción» el consejero de Política Interior, Infraestructuras y Lucha contra la Despoblación, Daniel Osés, en la visita de obra que compartió con representantes municipales. «Estamos muy contentos con esta actuación porque los grandes cerros de la ciudad, los más altos y peligrosos, quedan protegidos», valoró la alcaldesa arnedana, Rosa Herce, describiendo actuaciones anteriores en la peña que recorre la calle Carrera y en el propio castillo milenario.
Fue una visita que coincidió con el fin de la primera fase de los trabajos. De hecho, en su reunión semanal de ayer, la junta de gobierno local del Consistorio aprobó la primera certificación de obra, por valor de 137.888,77 euros, lo que supone el 44% de la inversión. Recordemos que la actuación quedó adjudicada a la Empresa de Estabilización Geotalud por 312.439,24 euros, con financiación al 70% aportada por el Gobierno de La Rioja y el resto por las arcas municipales.
En esta primera fase, los operarios han extendido 12.000 metros de malla de triple torsión, más de 2.000 en la red de anillos. «Ahora es el momento del bulonado, de clavarla a una pared peculiar por contar con zonas de rocas y otras de arenisca, donde es más difícil agujerear -describió Guillermo Braceras, gerente de Geotalud-. Lo más peligroso de este trabajo no es caerse, sino que te venga una piedra encima y no puedas hacer nada... Una vez que la pared está tapada, ya no puede ocurrir». Desde la empresa, si la lluvia lo permiten, confían en finalizar antes de navidades.
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