La casa riojana de Ignacio de Loyola

Danny Bolger y Giorgia Mariani posan ante el completo centro de elaboración del vino de época medieval que aloja la Posada Ignatius. :: p. h./
Danny Bolger y Giorgia Mariani posan ante el completo centro de elaboración del vino de época medieval que aloja la Posada Ignatius. :: p. h.

Abre en Navarrete una posada, en cuyo edificio se alojó el fundador de los Jesuitas entre 1517 y 1521 | Los gerentes del complejo hostelero vivían en Escocia y se mudaron a La Rioja fascinados por el proyecto

Pilar Hidalgo
PILAR HIDALGO

navarrete. «Tenemos un contexto que es pura poesía», dice bien Giorgia Mariani, quien ostenta la gerencia de la Posada Ignatius junto a su marido Danny Bolger. Este conjunto hostelero formado por dos pensiones y una vivienda de uso turístico abrió el pasado 7 de abril sus puertas en el número 4 de la plaza del Arco de Navarrete a un mundo de experiencias, marcadas por la interesante historia de este municipio riojano.

Navarrete, uno de los puntos más emblemáticos del Camino de Santiago a su paso por La Rioja, es además una de parada obligada en el Camino Ignaciano, el que Ignacio de Loyola transitó entre su localidad natal (Azpeitia, en Guipúzcoa) y Manresa (Barcelona). Se da la circunstancia de que el fundador de los Jesuitas estuvo alojado en el edificio que hoy se ha transformado en la Posada Ignatius entre 1517 y 1521. Por aquel entonces el joven Íñigo era un caballero que sirvió al segundo duque de Nájera, Antonio Manrique de Lara, quien residía en esta casa-palacio navarretana.

Detalles exteriores de piedra recuperados en el edificio. :: p. h.
Detalles exteriores de piedra recuperados en el edificio. :: p. h.

«Se trata de uno de los pocos edificios en España que mantiene espacios originales en los que permaneció Íñigo», destaca Juan Antonio Urbina, alma del proyecto para la recuperación y conversión de este inmueble señorial en posada. Y es que con el paso de los siglos y varias ventas, la casa del duque de Nájera se fue degradando, hasta que en el 2017 Urbina emprendió las obras para devolver a este histórico edificio «la vida que tuvo y darle más encanto».

Así, adentrarse en la Posada Ignatius permite al visitante palpar la historia que condujo a Ignacio de Loyola hasta Navarrete. También sentir la influencia de la ruta jacobea; además de la tradición alfarera y la cultura del vino que respira Navarrete. Y es que otro de los atractivos del complejo hostelero es que custodia un centro completo de elaboración del vino de época medieval.

Lagares de sillería en el centro para la elaboración del vino. :: p. h.
Lagares de sillería en el centro para la elaboración del vino. :: p. h.

«Nosotros no vendemos habitaciones, sino que ofrecemos sensaciones y una experiencia totalmente autóctona», subraya Mariani. No en vano, Bolger agrega que «hemos trabajado en la rehabilitación con gremios y materiales de aquí y los desayunos son a base de productos locales artesanos. Creemos en el 'kilómetro 0'».

También en esta iniciativa porque Mariani y Bolger vivían en Escocia, donde regentaban un camping y un restaurante, cuando conocieron este proyecto por Internet. No dudaron en contactar con Urbina y hacer las maletas a España, donde habían vivido, para llevar las riendas de Posada Ignatius. La pensión con encanto consta de 11 habitaciones y una zona es una vivienda turística. Más información en https://posadaignatius.com.

 

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