«El voluntariado te hace abrir la mente»

Virginia López, fotografiada en Turín, donde trababa de voluntaria./
Virginia López, fotografiada en Turín, donde trababa de voluntaria.

Virginia López Voluntaria de Calahorra en Italia

TANIA NASTASE

La calagurritana Virginia López hace más de diez meses que cogió las maletas para marcharse de España, aunque no demasiado lejos. La ciudad que la ha acogido y le ha ofrecido una oportunidad para dedicarse a aquello que le apasiona es Turín, al norte de Italia. Allí se encuentra haciendo labores de 'youth worker', es decir, que se encarga de gestionar proyectos de juventud, planificando ideas para llevar a acabo con un grupo de jóvenes, escribiendo solicitudes para conseguir dinero y poder realizarlos. Posteriormente, los evalúa para mostrar el resultado.

- ¿Por qué dejó Calahorra?

- Porque, gracias al Servicio de Voluntariado Europeo, fui seleccionada por una organización italiana con mucha experiencia en la gestión de proyectos de formación para jóvenes en el marco del Erasmus+. Era una oportunidad ofrecida a jóvenes entre 18 y 30 años y en la que financiaban el alojamiento y diversos gastos para que nos pudiéramos centrar en nuestra jornada diaria de voluntariado, sin preocuparnos por pagar las facturas.

«Empecé durante la universidad con el voluntariado; es un modo de vida, forma parte de mí»

- ¿Y por qué un voluntariado ?

- Porque terminé de estudiar Trabajo Social en Pamplona en el 2009 y durante la universidad empecé a ser voluntaria, con poca responsabilidad, pero en continua comunicación con otras personas a las que les venía muy bien el tiempo que yo dedicaba. Algo tan simple como ayudar a hacer deberes, una tarea que con los años fue evolucionando a planificar actividades para grupos de adolescentes, prevenir el abuso de consumo de sustancias, escribir programaciones para la Administración Pública... Así, en los últimos diez años siempre he compaginado trabajo remunerado con voluntariado. Para mí es un modo de vida, de ser yo misma, de coger retos y superarme: forma parte de mí. Me ha dado muchas satisfacciones, incluso cuando estoy de madrugada delante del ordenador, en mi tiempo libre, y termino de escribir proyectos larguísimos. Entonces ves que has sido capaz de hacer algo que te resultaba muy complicado.

- ¿Y qué le aporta personalmente?

- Además de todo el crecimiento como persona y el bienestar personal que me ha aportado en estos diez años, este voluntariado me está haciendo abrir la mente, vivir con personas de otras culturas (una letona y una holandesa), alejarme de mi vida cotidiana en Calahorra, centrarme en mí misma y tomar mis decisiones a conciencia, con tiempo y voluntad.

- ¿Dónde se ve en el futuro?

- Siendo realista, diría que me veo en Calahorra o bastante cerca. Lo que me gusta es ser feliz y creo que, para eso, lo más importante no es el lugar donde vives o tu trabajo. Me gustaría estar en cualquier parte donde me sienta realizada y sana, rodeada de personas que me inspiren y me hagan replantearme las cosas para seguir evolucionando a la versión mejorada de mí misma.

- ¿Qué diferencias con España aprecia en Italia?

- Creo que en España hay más igualdad y libertad que aquí, menos machismo y control policial. Espero que en ambos países se pueda progresar al respecto. Pero en Italia nada se puede generalizar, ya que es un país de joven creación y muy grande.

- ¿Le resultó fácil integrarse?

- Después de diez meses me comunico todo el tiempo y en todo tipo de contextos en italiano, pero cada día escucho al menos una palabra que no conocía y que no se parece en nada al castellano. Fue muy sencillo integrarme, más aún formando parte del Servicio de Voluntariado Europeo.