Caminando por la vía verde

Los participantes se concentraron en el mirador de los poetas de Préjano, donde se inició la marcha por la vía verde del Cidacos ayer. :/Sanda Sáinz
Los participantes se concentraron en el mirador de los poetas de Préjano, donde se inició la marcha por la vía verde del Cidacos ayer. : / Sanda Sáinz

Unas 750 personas participaron ayer en la marcha que partió de Préjano

Sanda Sáinz
SANDA SÁINZ

La XVIII marcha por la vía verde del Cidacos reunió ayer a un total de 750 personas. Hasta el 8 de mayo (fecha límite) se inscribieron 713, según comunicó el Ayuntamiento de Calahorra. La salida tuvo lugar a las 9.15 horas en el mirador de los poetas de Préjano, donde la charanga estaba animando el ambiente mientras llegaban los autobuses con los participantes.

El inicio se anunció mediante el lanzamiento de un cohete pero antes desde la organización se dieron las instrucciones pertinentes: no se podía ir por libre sino seguir el ritmo marcado por los guías, en diferentes lugares del recorrido había avituallamientos y paradas para reagrupar a los caminantes y también se puso a su disposición un camión con ocho urinarios.

Estuvieron presentes los representantes de los municipios por los que discurre esta marcha e intervinieron brevemente los alcaldes de Préjano, Eduardo Ruiz, y Calahorra, Luis Martínez-Portillo.

La vía del tren está en desuso desde los sesenta y en 1997 se recuperó como camino natural

Miembros de la brigada de obras, Protección Civil y Cruz Roja prestaron servicio durante el recorrido que discurre por el antiguo trazado del ferrocarril de vía estrecha. Esta línea dejó de funcionar a principios de la década de los sesenta y se recuperó en el año 1997 como camino natural de unos 34 kilómetros (desde Arnedillo). Tiene una dificultad baja con lo cual es ideal para todas las edades y se puede transitar a pie, a caballo o en bicicleta.

De los 713 participantes con reserva, 336 se inscribieron en Calahorra, 204 en Arnedo, 87 en Autol, 48 en Préjano, 26 en Quel y el resto en Herce. Ayer se presentaron más personas hasta llegar a los 750 finales.

El recorrido acumula múltiples virtudes, ya que mezcla la propuesta saludable y de ocio al mismo tiempo que pone en valor los municipios del valle. En los avituallamientos, además de las bebidas y alimentos habituales, se ofrecieron otros productos como té de roca en Préjano, bocadillitos y magdalenas en Arnedo y champiñones en Autol. En esta última localidad tuvo lugar la comida en torno al parque de los Picuezos. Después se reanudó el camino, para terminar en Calahorra alrededor de las 17.15 horas.

Según la información facilitada por el técnico municipal de deporte del Ayuntamiento calagurritano, Ángel Martínez, la jornada transcurrió con normalidad.