El asado de chorizos comenzó para un viaje de estudios

S.S.J. CALAHORRA

Estos dos días no han tenido descanso en la taberna de la plaza del Raso de Paso Viviente. José Usero e Isabel Jaime recordaban cómo en la primera edición de Mercafórum se comenzó a asar chorizo para una degustación. Creían que sería algo anecdótico.

Se hizo para recaudar fondos para el viaje de estudios de la Escuela de Hostelería de Santo Domingo de la Calzada, comentaba ayer Usero, y apenas prepararon 30 kilos de chorizo y unos 50 litros de vino. «En diez minutos agotamos todo, quién iba a pensar que Mercafórum se convertiría en algo tan grande como lo es hoy en día», comenta el cocinero y profesor de hostelería en Almería, ciudad de la que se ha traído estos días a cuatro alumnos para colaborar en el asado de los chorizos. Otras diez personas colaboran en esta cantina popular de Paso Viviente que no puede faltar cada año.

Actualmente comenta que resulta difícil calcular la cantidad de raciones que se pueden llegar a dar. Quizá repartan unos 1.000 kilos de chorizo, se aventuraba a decir, mientras cortaba las rastras recién retiradas de las brasas.

También recuerda que comenzó con Ramón Calderón y Tomás Tamayo. Este último se encarga de la otra taberna, en la calle Mártires donde se sirvieron estos días setas a la plancha.