«Para ser actor se necesita mucha vocación»

El actor Nacho Guerreros, en la charla que ofreció ayer en el Parador de Calahorra. :: i.á./
El actor Nacho Guerreros, en la charla que ofreció ayer en el Parador de Calahorra. :: i.á.

El actor de Calahorra regresó ayer a la capital riojabajeña para participar en el ciclo 'Calagurritanos por el mundo' de la Agrupación Municipal Socialista

Isabel Álvarez
ISABEL ÁLVAREZCalahorra

Nacho Guerreros nunca dice 'no' a su tierra. El actor de Calahorra, siempre dispuesto a colaborar en cualquier iniciativa cultural de su ciudad, regresó ayer a la capital riojabajeña para participar en el ciclo 'Calagurritanos por el mundo' de la Agrupación Municipal Socialista.

- ¿Cómo un chico de una ciudad pequeña como Calahorra acaba siendo uno de los personajes de televisión más populares?

- Me hubiera gustado tener una varita mágica con la que haber recorrido este camino sin esfuerzo, pero no la ha habido. En mi caso siempre digo que ha habido dedicación, esfuerzo y cabezonería. En una profesión como ésta no puedes abandonar. Sí que es verdad que en una de esas 'bajadas' mías de desaparecer de la profesión y dedicarme a otra cosa, siempre he ido haciendo cosas. Creo que el secreto para ser actor es tener mucha vocación y continuar, porque si no llega un momento que puedes caer y abandonar.

«'Bent' fue mi 'puerta grande'. Sentí que ya pertenecía a la profesión»

- ¿En casa, tuvo el apoyo de la familia?

- Les sorprendió un poco, porque en mi familia no había nadie que se hubiera dedicado a la interpretación, pero no me faltó el apoyo.

- Un punto de inflexión en su carrera es la obra 'Bent', de Martín Sherman, cuyos derechos de autor pudo comprar gracias al premio Gordo de la Lotería de Navidad que tocó en Calahorra en el 2002.

- Estaba leyendo una novela autobiográfica de un señor que había estado en un campo de concentración y que había sufrido lo que no estaba en los escritos. Me interesó mucho, compré los derechos de autor y me arriesgué. La función nos salió muy bien. Esa función fue mi 'puerta grande', con la que ya sentí la sensación de pertenecer a la profesión.

- El personaje de Coque en 'La que se avecina' es, de otro lado, el que le ha llevado a la popularidad. ¿Que le ha aportado la serie?

- Justo cuando estaba haciendo 'Bent' me llamaron para el reparto de 'Aquí no hay quien viva' y de ahí a 'La que se avecina'. Entre una y otra serie llevo ya 13 años trabajando en la televisión.

- Nunca dice no a un selfi o a un autógrafo. ¿Por qué?

- Yo no tengo el valor de negarle una foto o un autógrafo a nadie. Si a mí me piden las cosas con educación yo siempre respondo. Me da la sensación de que si no lo hago es como un desprecio al público.

- Ahora está disfrutando de otro momento de éxito con una producción propia: 'Juguetes rotos'.

- Estamos muy contentos. Mi compañero Kike Guaza y yo estamos nominados a los Premios Max de teatro. El público está respondiendo muy bien. Llenar un teatro no es fácil y hemos agotado todas las localidades allí donde hemos ido.

- Hace unos años contó en un libro que sufrió acoso en un instituto de Calahorra. ¿Hemos mejorado como sociedad con este problema?

- Gracias a las redes sociales hemos podido visibilizar el problema. Es necesario combatirlo y no normalizarlo. Aquí ha descendido un poquito, o hay menos denuncias, pero hay mucho por recorrer.