El caldo que sigue su propio ritual

Carlos Rubio y Carlos Fuertes dirigieron la cata de vinos kósher de ayer. :: i.álvarez. /
Carlos Rubio y Carlos Fuertes dirigieron la cata de vinos kósher de ayer. :: i.álvarez.

Las jornadas de la judería se clausuraron el sábadocon una cata de vinos kósher

I. ÁLVAREZ

Los vinos kósher son desde hace un tiempo un producto por lo que apuestan algunas bodegas españolas, que intentan hacerse un hueco en el exigente mercado de los caldos producidos bajo la doctrina y la filosofía hebrea. Pero, ¿qué los diferencia de los vinos convencionales? «Principalmente, son más ecológicos y naturales y deben elaborarse bajo la supervisión de un rabino», explica Carlos Rubio, gerente de 'Bodegas Corral', quien el sábado ofreció la cata de vinos kósher con la que se clausuraron las jornadas de la cultura judía que desde el pasado fin de semana se han estado celebrando en Calahorra.

En las técnicas de producción no hay distinciones, sin embargo los 'kósher' (que significa puro en hebreo) siguen unas directrices muy respetuosas con la materia prima y el entorno que la rodea. El control comienza desde la propia cepa: «El viñedo debe tener como mínimo cuatro años y nos se puede trabajar en fin de semana». A partir de aquí la elaboración está condicionada a una larga lista de requisitos. «Nadie que no sea judío puede trabajar con el producto; no se pueden utilizar pesticidas y las cubas tienen que ser de acero inoxidable», resume Carlos Rubio, que asegura que la calidad de este tipo de vinos «no es ni mejor ni peor que la pueden tener los convencionales».

La cata que ofreció ayer, junto al especialista gastronómico, Carlos Fuertes, contó con la participación de 35 personas.