Detenido un indigente tras romper tres ordenadores del Hospital de Calahorra

El autor de los hechos, que podría sufrir un trastorno mental, saltó el mostrador de admisión y arremetió a gritos contra los equipos

I. ÁLVAREZ

Eran cerca de las once de la mañana del pasado lunes cuando un indigente, natural de Guinea-Bissau, saltó el mostrador de admisión de la Fundación Hospital de Calahorra y arremetió contra tres ordenadores, que acabó rompiendo. Según fuentes del propio centro, en la zona de admisión se encontraban trabajando en ese momento tres empleados, que vieron cómo este individuo, «fuera de sí», sobrepasaba el mostrador gritando en un idioma extranjero.

Las mismas fuentes relatan que tanto un paciente que se encontraba en ese mismo lugar como un guardia civil que en ese momento se hallaba en las consultas ayudaron a reducir a este hombre, junto al personal de seguridad. El autor de los hechos fue detenido después por la Policía Local en el hospital.

El hombre, de unos 38 años de edad, no es la primera vez que protagoniza este tipo de altercados, según confirmó ayer a este periódico la Jefatura de Policía de Calahorra. De hecho, desde el hospital se asegura que, en febrero de este año, esta misma persona «tiró documentos de trabajo de las bandejas», ante lo cual una profesional salió corriendo detrás de él hasta que, ya fuera de las instalaciones, lanzó una piedra que acabó en un seto.

Al parecer, tal y como indican distintas fuentes, esta persona, que podría sufrir un trastorno mental, se encuentra en Calahorra como transeúnte, puesto que no dispone de un domicilio habitual.

Daños valorados en 600 euros

Los daños causados en los equipos informáticos contra los que arremetió en el mostrador de admisión están valorados en unos 600 euros, como así explicó ayer el gerente de la Fundación Hospital de Calahorra, Juan Ramón Rábade. En declaraciones a este periódico, el nuevo director-gerente del hospital calagurritano quiso «desdramatizar» este incidente, que calificó como un hecho «casual».

«No tiene nada que ver con el descontento de un paciente», subrayó Rábade, quien tuvo conocimiento de lo ocurrido en la tarde del mismo lunes, durante un encuentro con la plantilla del hospital al que acudió junto con el presidente del Gobierno de La Rioja, José Ignacio Ceniceros y la consejera de Salud, María Martín.

Al final, todo quedó en un susto, por lo que Juan Ramón Rábade dice que hay que «felicitarse porque no hubo ningún daño humano». «Ni a los trabajadores, ni a la persona que causó los destrozos», señalaba ayer el responsable de la Fundación Hospital de Calahorra.

Por otra parte, una vez que la Policía realizó el atestado del incidente, el detenido fue trasladado al Juzgado, donde se le tomó declaración por un delito de daños a las cosas. Según la Policía de Calahorra, en otras ocasiones ha tenido que intervenir ante desórdenes causados por esta misma persona. Una de estas actuaciones, como se precisó ayer desde la Jefatura policial, fue por exhibir un cuchillo en la vía pública.