San Asensio cumple la tradición

Romeros, con el castillo de Davalillo al fondo./Óscar San Juan
Romeros, con el castillo de Davalillo al fondo. / Óscar San Juan

Los vecinos acuden con normalidad al castillo de Davalillo en la primera romería del año y tras el reciente resultado de la consulta popular

Óscar San Juan
ÓSCAR SAN JUAN

San Asensio y su castillo han vivido momentos complicados durante los últimos meses, pero ayer, como manda la tradición, los sanasensianos acudieron en romería hasta Davalillo. Almuerzo, danza y buen ambiente, con la vigilante fortaleza en lo alto del cerro, protagonizaron una jornada festiva para todos los vecinos de la localidad riojalteña.

El pasado 23 de marzo, el pueblo de San Asensio decidió que el Ayuntamiento no ejerciese su derecho al retracto para quedarse en propiedad el castillo de Davalillo. Una posesión que desde el pasado mes pertenece a bodegas CVNE y que, a tenor del resultado de aquella consulta, podría ser el definitivo y legítimo dueño del recinto medieval si finalmente no se ejecuta el retracto.

Debido al domingo electoral del 28 de abril, la primera romería del 2019 al castillo de Davalillo se trasladaba al día de ayer. Cientos de sanasensianos, acompañados por los danzadores y por la Virgen del Rosario, partían a las 9 de la mañana desde la iglesia de La Ascensión en dirección a la ermita de la Virgen de Davalillo. Siete kilómetros, que unos a pie y otros en coches, realizan cada año para pedir protección en los campos durante el periodo primaveral y estival. «Es una romería más, ni peor ni peor», señalaba un vecino de la localidad, mientras almorzaba con su familia. Otros, en contra de que sea CVNE quien adquiera el castillo, aseguraban que «hemos venido como todos los años, y esperemos que podamos seguir haciéndolo».

Después de todo lo vivido, los habitantes de San Asensio vuelven a demostrar que, aunque el pueblo está dividido respecto a quien debe ser el propietario del castillo, el respeto y devoción por su tradición y costumbres, sigue uniendo a una población riojalteña.

En un día donde el sol acompañó con la más absoluta normalidad, el viejo castillo, con sus muros y su torre del homenaje, sigue esperando, tranquilo pero expectante, la llegada de una rehabilitación que le asegure otros 800 años de vida. Paisaje, historia y valor arquitectónico, lo merecen. Hoy, San Asensio cumplió con su tradición, y los romeros disfrutaron como siempre, como cada año.