El arte del oficio en la Edad Media

Los portales del herrero y el alfarero estarán presentes en esta edición./B.M.
Los portales del herrero y el alfarero estarán presentes en esta edición. / B.M.

Las casas brioneras se transforman durante el fin de semana

Óscar San Juan
ÓSCAR SAN JUAN

Aunque las Jornadas Medievales de Briones tengan un programa, cuyo inicio se presenta el sábado a las 11.00 horas con el desfile inaugural, y su final el domingo a las 21.30 horas con la clausura de portales y desfile de participantes -más el posterior concierto de Jabardeus y el espectáculo de luz y sonido 'El canto del agua: Retablo de la guerra, el tiempo y la paz'-, la idea y objetivo de los organizadores es que todo el mundo participe durante ambos días, y se mezcle entre la gente y en los distintos portales.

Estos zaguanes o pórticos suponen la esencia del festejo. Un total de 56 portales temáticos son los que, distribuidos por el casco histórico de Briones, trasladan a la población al siglo XIV. El alfarero, las hilanderas o las alpargateras, ubicadas en la calle San Juan, junto al portal de tintes, novedad este año; o el museo de la madera, el injertador o el herrero, situados en la calle Mayor, junto a la cerería; o a otra de las novedades, como el portal de leprosos, son algunos de los lugares donde los visitantes encontrarán una escenificación de los oficios de la época medieval.

Promocionar sin llegar a vender

Una de las señas de identidad de las Jornadas Medievales de Briones es que no está permitido el mercadeo. Tras firmarse en 1379 la Paz de Briones, se decidió hacer una fiesta donde se prohibió todo tipo de comercio. Con la idea de mantener esta filosofía, la Asociación Briones Medieval instauró esta premisa, la cual permanece a día de hoy. Por este motivo, ningún comerciante dispuesto en cada uno de los portales puede vender ninguno de sus productos. Tan solo les está permitido la promoción de los mismos. De hecho, si la organización descubre el mercadeo, dejará de invitar al grupo que lo haya hecho.

Sin duda, un recorrido lleno de misterio, magia e ilusión que aísla la localidad de Briones en un pasaje de otros tiempos. Las casas brioneras se convierten en auténticos espacios medievales, cuya decoración, ambientación y caracterización, nos evocan al momento que se busca representar, al momento de la paz y festividad que todos encuentran en la localidad.