Ocho años detrás de la pancarta

Una de las concentraciones de los viernes de este verano./Ernesto Pascual
Una de las concentraciones de los viernes de este verano. / Ernesto Pascual

Un grupo de arnedanos pide cada viernes desde el 2011 mejoras en la sanidad pública

Ernesto Pascual
ERNESTO PASCUAL

Cada viernes a las 11 de la mañana, ante la escalinata que conduce hacia el centro de salud Puerta de Arnedo, agarrando fuerte la pancarta ya raída pero resistente que grita 'Por la sanidad pública, no a los recortes'. Y así desde noviembre del 2011. Haga un calor sofocante, un frío paralizante, llueva o nieve, estén unos enfermos u otros de vacaciones, un irreductible grupo de arnedanos se aposta desde hace casi 8 años cada mañana de viernes para «defender nuestros derechos». Y no han faltado ni un viernes.

Los primeros en manifestar su descontento ante las medidas que el Gobierno de España estaba implantando aquel otoño del 2011 fueron los profesionales del centro de salud. Pronto se sumaron a ellos ciudadanos, los que reciben sus cuidados. Y ese apoyo ha continuado y continúa viernes tras viernes con concentraciones de cinco minutos de duración. «Cada uno de nosotros se entera de sus propios problemas, pero los profesionales conocen la situación real de todo el centro y sus fallos», relata Remedios Elías, una de las participantes desde el inicio.

¿Por qué las concentraciones en viernes? Porque es la jornada en la que los pacientes encuentran más consultas cerradas de enfermería o médicos. «Es muy corriente encontrarte dos o tres consultas cerradas», señala otro participante.

Las concentraciones en febrero y marzo para poner aún mayor énfasis en las demandas de los médicos de atención primaria fueron las más numerosas. Tanto las suyas en los viernes como las que incorporaron los profesionales los miércoles. Pero tras esa ola, el grupo sigue reuniéndose cada viernes. Unos días más, otros menos. Pero no faltan. En las últimas semanas, su pancarta reivindicativa viste un lazo negro en recuerdo de uno de sus fieles. Tantos años de lucha conjunta en «una realidad que nos incumbe a todos» les ha unido con la fuerza de una familia.

Mientras se dan cambios de gobierno tanto en España como en La Rioja, este grupo mantiene las convocatorias de concentraciones. Por el camino, el eco de sus protestas ha conseguido la gratuidad en la preparación de las pruebas para colonoscopia o retirar el teléfono de pago 902 para reservar consulta en Arnedo. «Hemos conseguido cosas pequeñas y quizá no perder otras», asiente Santiago Álvarez. Eso sí, siguen reclamando refuerzos y sustituciones a sus médicos y la promesa de la atención de salud mental.