El feliz oasis en blanco, rojo y verde de las fiestas de Arnedo

Los niños disfrutaron en el veraniego mediodía de hinchables y palomitas en la peña Tao, una de las muchas actividades pensadas por las peñas para ellos. /Ernesto Pascual
Los niños disfrutaron en el veraniego mediodía de hinchables y palomitas en la peña Tao, una de las muchas actividades pensadas por las peñas para ellos. / Ernesto Pascual

Los arnedanos aprovechan la prórroga veraniega y llenan todas las actividades en la recta final de las fiestas patronales

Ernesto Pascual
ERNESTO PASCUAL

Cuentan que los sedientos escudriñan el oasis al divisar entre la espesura una llama de tonos verdes, esperanzadores. Ante el lunes que avisaba a toda persona de que se asomaba al filo del mes de octubre, a la llegada de la normalidad del curso, tanto en el trabajo como en el aula, el puzzle de verdes, blancos y rojos advertía este lunes de que Arnedo seguía siendo la única población que resiste al invasor de la rutina gracias a la poción mágica de sus fiestas patronales.

Superaban el ecuador las celebraciones en honor a San Cosme y San Damián después de un fin de semana que transcurría sin incidencias reseñables, para la alegría de todos, tanto protagonistas en las calles como autoridades y cuerpos de seguridad.

Y aterrizaba en un lunes normal para el resto excepto para los arnedanos dando prórroga al veranillo de San Miguel, un sol caluroso que sigue siendo el invitado especial y mimado de estas celebraciones, aunque en muchas conversaciones sin prisa se tengan que ubicar en la sombra.

Actos de este martes

9.30
Suelta de reses bravas seguida de otra en el Arnedo Arena.
11.45
Aventura de Gorgorito.
12.00
Pasacalles con Lubumbitas y degustación en la sede.
13.00
Concurso del mayo.
17.30
Clase de baile infantil en La Chispa y espectáculo 'Fantasy show' en Lubumbas.
20.15 y 0.30
Conciertos del grupo Vulkano en la carpa.
22.00
'Gag Movie' con Yllana en el Cervantes.
1.30
Fiestas en La Chispa y Lubumbas con salidas nocturnas.

Después de que las dianas y pasacalles con las peñas Lubumbas y La Chispa llamaran a la nueva jornada, la primera cita era de nuevo la suelta de reses bravas. En esta ocasión, larga, durante hora y media y sin tener después continuación en el Arnedo Arena. Y comenzando un poco más tarde, a las 10 de la mañana. A diferencia del fin de semana, los burladeros próximos a los bares de República Argentina no recibían a jóvenes de empalmaban que apuraban las últimas fuerzas y tragos. La noche se les había hecho muy larga. O quizá es que ya no estén.

Porque había llegado el temido lunes, el que muchos arnedanos advertían como el de la estampida y abandono de fiestas. Unos por obligación, bien por la llamada del trabajo o de los estudios lejos del oasis festivo; otros, por gusto, aprovechando estos días de fiestas para disfrutar de unas vacaciones a precios de temporada baja en la playa... y con temperatura veraniega.

Ernesto Pascual

Y cierto es que se notaban muchas ausencias, algún hueco, pero las calles y los actos volvieron a llenarse desde el primero, desde la suelta de reses bravas. De hecho, aunque unos han marchado, otros han regresado del fin de semana vacacional. Entre los que regresan, los integrantes de la expedición del coro Cuchuflete después de cantar el viernes en la basílica de San Pedro del Vaticano. Y el sábado en la iglesia romana de San Cosme y San Damián, los patronos arnedanos.

Esa tónica continuó durante toda la veraniega jornada. Los niños y sus familias acompañaron a Gorgorito en su aventura contra Alibabá y los 40 ladrones, después corrieron ante los astados hinchables de Toro en la Calle, disfrutaron con las atracciones y palomitas en la Tao... Mientras, la Puerta Munillo se vestía con un magnífico ambiente, saboreando el queso fresco ofrecido por la Lubumbas al ritmo de la charanga, se llenaban las terrazas...

El Cuchuflete, en el templo San Cosme y San Damián de Roma.
El Cuchuflete, en el templo San Cosme y San Damián de Roma. / Ernesto Pascual

La de este lunes era tarde sin novillada. Pero sí con espectáculo de bravura Arriazu en el Arnedo Arena y monólogos y concurso de chistes en la Tao. Por la noche, encierro en la calle, comedia en el Cervantes y la fiesta joven en la carpa, con protagonismo para músicos arnedanos.

Almuerzos entre subida y bajada

Hacia arriba... vuelta a la parte baja... carrera de nuevo hacia corrales. La primera cita diaria de las fiestas arnedanas transcurre en un ir y venir de carreras que sólo se detiene cuando un recortador se mide ante la res, cuando una se abalanza contra una jaula, se sube a una pirámide... Y en ese subir y bajar, las vacas y toros barren hacia las barreras a refugio a cientos de personas que se asoman a las calles a citarlas.

Bien conocida es la repercusión de las novilladas del Zapato de Oro en todo el mundo taurino. Y los arnedanos profesan también una gran afición por los festejos menores. Pero las sueltas de reses bravas son más que una cita con las carreras, los quites y los recortes. Para los arnedanos son un acto social. Es el momento para saludarse y encontrarse sin prisa, para dedicarse conversaciones y puestas al día sin mirar el reloj. También para compartir almuerzos de pinchos de tortilla, de jamón... tragos de la botella o de la bota de vino.

La suelta larga de este lunes fue ejemplo, seguida después por encierro chiqui de becerras y otro de astados hinchables por la Asociación Toro en la Calle, de celebraciones por su décimo aniversario.