Arnedo se suma al sello nacional para reducir y compensar la huella de carbono

El Ayuntamiento adopta medidas para bajar las emisiones y apuesta por una reforestación de 73 hectáreas en el monte de Bergasa

Ernesto Pascual
ERNESTO PASCUAL

A través del consumo energético tanto de sus edificios como de sus vehículos, entre otros, los ayuntamientos contaminan. Ese impacto de emisiones al medio ambiente se calcula a través del registro de la huella de carbono.

Con el objetivo de ser ejemplo para empresas y ciudadanos, el Ayuntamiento de Arnedo es uno de la treintena de toda España que se ha adscrito al compromiso del sello para calcular, reducir y compensar la huella de carbono, lanzado por el Ministerio para la Transición Ecológica. «El registro de la huella de carbono acredita un sello con los compromisos del Ayuntamiento desde nuestra conciencia de que las administraciones tenemos que ser ejemplarizantes con los vecinos y las empresas», expuso ayer el concejal de Medio Ambiente, José Luis Rubio.

EN DOS PASOS

Dónde
Reforestación de pinus pinae, pinus halepensis y quercus ilex en 73 hectáreas del monte de Bergasa.
Beneficios
La plantación tendrá una absorción prevista de 17.507 toneladas en los 50 años de proyecto, provocando mejora medio ambiental y permitiendo al Ayuntamiento vender o ceder la compensación a empresas a cambio de otros proyectos de cuidado ecológico.

Ese sello tiene tres pasos a cumplimentar. El primero, calcular la huella de carbono. El Ayuntamiento de Arnedo contó 1.249 toneladas de emisiones en el 2014, bajó a 1.181 en el 2015 y a 1.088 en el 2016, subiendo a 1.327 en el 2017 probablemente por el mayor consumo eléctrico por la climatización de edificios en la celebración de La Rioja Tierra Abierta. «La huella del 2018 va a ser menor gracias a las medidas del proyecto de reducción del 2014 al 2018», defiende Rubio.

La reducción es el segundo paso del sello y Arnedo la ha plasmado en el cambio de alumbrado en el barrio La Paz y el colegio Delgado Calvete, la renovación del parque La Estación -que incorpora suelo que absorbe contaminación- y campaña de sensibilización por el ahorro de agua y la automatización del sistema de riego municipal.

El tercer paso del sello es el proyecto de compensación, que ha crecido con la reforestación de 73 hectáreas en el monte de Bergasa entre el 2013 y 2014. «Nos permitirá compensar 3.000 toneladas en el 2018 y 17.507 en sus 50 años de permanencia», aplaudió Rubio.