El alcalde de Arnedo expresa su lamento porque la Ley de Estabilidad penaliza el ahorro

E. PASCUAL

El Ayuntamiento de Arnedo estará sometido durante el ejercicio del 2019 a un plan económico-financiero. Aunque no tendrá consecuencias directas para los vecinos, como fueron en otros casos los recortes en gastos y servicios públicos o el aumento de impuestos, el área económica del Consistorio deberá estar vigilante para cuadrar los números de cara cumplir el plan y dejar de estar bajo la lupa del Ministerio de Hacienda.

La asunción de este plan se debe a que el Ayuntamiento de Arnedo gastó 328.701 euros más de su remanente de Tesorería en el 2017, es decir, gastó una parte superior a la que le permitía el Estado del dinero que había ahorrado durante el 2016.

De este modo, y aunque su ahorro total en bancos -el remanente de Tesorería- era de 6.638.352 euros a 31 de diciembre del 2017, el Ayuntamiento no cumplió con la estabilidad presupuestaria por el uso de 738.234,40 euros para proyectos como la renovación de la iluminación del barrio de La Paz o del colegio público Delgado Calvete o al utilizar el dinero ingresado en el 2016 por los trabajos del castillo.

Ante estos datos en la liquidación del ejercicio del 2017, el alcalde arnedano, Javier García, contrasta otros: un ahorro neto de 1.486.854,20 euros, una deuda de 486.771 euros -el 4,38% del Presupuesto- o el cumplimiento de la regla de gasto.

«El Ayuntamiento goza de una excelente salud financiera, nunca Arnedo ha tenido menos deuda y más dinero ahorrado, pero la Ley de Estabilidad presupuestaria nos penaliza al utilizar nuestro propio ahorro», reprocha el primer edil demandando otra financiación para los municipios.

«El Estado sigue sin dejar que los ayuntamientos empleemos el dinero ahorrado y si utilizas el superávit de años anteriores para inversiones en nuestras ciudades te penaliza», concluye García.

 

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