Cierre por obras en La Estación

El Ayuntamiento de Arnedo pide paciencia ante el polvo que levantan los trabajos del colegio y el paso alternativo al peatón

E. PASCUAL

Los primeros trabajos para la construcción del nuevo colegio de La Estación han comenzado con los derribos para después poder levantar. Es decir, los operarios y máquinas de la empresa adjudicataria se han centrado durante los primeros días de su labor en demoler el viejo edificio de la estación del ferrocarril de vía estrecha -en los últimos años sede de la asamblea comarcal de Cruz Roja- y de las estructuras y suelos del parque de La Estación.

Estos primeros trabajos de demolición tienen como consecuencia que se han levantado nubes de polvo en la zona de alrededor, provocando diversas molestias tanto a los vecinos de su entorno como a los viandantes que transitan por este céntrico y habitual punto de paso de la ciudad del calzado.

Ante esta situación, los ediles Santiago y Francisco Álvarez, concejales no adscritos a grupo en el Consistorio arnedano, han trasladado al equipo de Gobierno las quejas que les han transmitido varios vecinos. El ex portavoz socialista preguntó por qué se están moliendo los escombros del viejo edificio del ferrocarril y del suelo levantado dentro de la misma parcela del colegio. «Esos trabajos generan mucho polvo que molesta a los vecinos», expone Álvarez.

«Los escombros se muelen dentro de la misma ubicación de La Estación porque no va a ser durante mucho tiempo, sólo con los recogidos del suelo y del viejo edificio», explica el concejal de Urbanismo e Infraestructuras, Jesús A. Gil de Gómez, quien detalla que la empresa está buscando un lugar donde guardarlo para después volverlos a traer y reutilizarlos en la preparación del hormigón para la construcción.

Respecto a las molestias, Gil de Gómez pide a los vecinos de la ciudad que tengan paciencia y comprensión por estas labores puntuales que después dejarán un nuevo colegio para Arnedo. «Entiendo las molestias que sufren los vecinos por el polvo y también por haber cerrado al paso del peatón esa zona, pero son medidas necesarias para el desarrollo de los trabajos», expone. Ante las quejas, Gil de Gómez se pone a disposición de todos los vecinos para buscar y consensuar mejoras si existieran.