Los voluntarios se encargarán de la apertura de San Miguel durante todo el verano

E. P.

Monumento nacional desde 1976, la colegiata de San Miguel deja boquiabierto a quien se enfrenta por primera vez a la enormidad de su fachada clasicista, construida con miles de ladrillos rojos aplantillados. En su interior, el mayor templo de La Rioja sigue asombrando en cada capilla, en su coro del escultor Mateo de Rubalcaba de Nájera o ante el baldaquino sobre el altar mayor coronado por un San Miguel Arcángel de Gregorio Fernández.

Desde esa riqueza artística, las parroquias alfareñas del Burgo y de San Miguel han conseguido uno de sus anhelos, complicado desde hace años por la falta de personal: que la colegiata pueda permanecer abierta al público durante todos los días de este verano. Y esta atención va a ser posible gracias a, como aplauden las parroquias, la labor de un grupo de voluntarios alfareños.

Así, estos voluntarios van a mantener abierta la colegiata a los visitantes, fieles y turistas en un horario que abarca de 11 a 13 por las mañanas y de 17.30 a 19 horas por las tardes de lunes a sábado, mientras que los domingos estará a disposición de 11 a 12 en horario matutino y de 17.30 a 19 horas, en el vespertino.

Tradición de San Cristóbal

En otro orden, aunque la festividad tuvo lugar ayer en el calendario, los alfareños celebrarán este sábado sus honras a San Cristóbal, patrón de los conductores, con una misa a las 10.30 horas enla colegiata de San Miguel, seguida de la tradicional bendición y procesión de vehículos engalanados.