«Utilizo la literatura como una forma de denuncia de realidades ocultas»

'El largo invierno saharaui', segunda obra de Teodoro L. Basterra. :: /Ernesto Pascual
'El largo invierno saharaui', segunda obra de Teodoro L. Basterra. :: / Ernesto Pascual

Tras su debut con 'La primera víctima', el jefe de la Policía Local de Alfaro presenta su segunda novela, 'El largo invierno saharaui' Teodoro L. Basterra Policía y escritor

Ernesto Pascual
ERNESTO PASCUAL

En su amor por las letras, primero caminó por la poesía, después por el relato -los agrupó en 'Saga y anclaje' (2008)- hasta publicar 'La primera víctima' (2014), basada en los atentados del 11-M. Jefe de la Policía Local de Alfaro, Teodoro López Basterra encuentra en las letras su refugio personal y el debate colectivo, objetivo de su segunda novela 'El largo invierno saharaui'. Publicada por Bohodón Ediciones, la presenta este lunes en el centro cultural de Ibercaja de Logroño, a las 20 horas, el 23 de marzo en Alfaro y el 29 en Arnedo.

-¿Cuál es el punto de partida que le lleva a su segunda novela?

-Más allá de la información general que todos sabemos sobre el conflicto saharaui, descubrí el muro militar marroquí. Nunca había oído hablar de un muro que mide 2.720 kilómetros, que divide en dos el antiguo Sáhara español desde 1982, cuando Marruecos se vio acorralado en el norte por el Frente Polisario y lo construyó con ayuda de Estados Unidos e Israel. Sólo la Muralla China es más larga que ese muro, plagado de millones de minas, del que nadie habla. Ese silencio me despertó la semilla a la par que en octubre del 2010 se vivió el levantamiento del campamento de Gdeim Izik, en El Aaiún, con 20.000 personas reclamando a Marruecos derechos humanos y oportunidades básicas. Tras un mes de reivindicaciones, en 2 horas arrasaron con todo.

«Nadie habla del muro militar marroquí, que mide 2.720 kilómetros y está plagado de minas»

«Mi éxito será que la novela guste al lector y despierte un debate sobre la realidad saharaui»

-'La primera víctima' también parte de su sospecha de un silencio.

-Cualquier problema que un gobierno oculta, del que los medios de comunicación no se hace eco, me preocupa. Aunque acabé muy quemado tras la primera novela, la conexión de esas realidades con mi personaje, la agente Esther Baquero, vi que tenía una historia como las que me gustan a mí: mostrar un problema oculto que se esconde, dar a conocer la corrupción a todos los niveles -políticos, diplomáticos, militares, etc.- que se da en los países que tienen influencia sobre esa zona, como España, Francia, Estados Unidos, Marruecos y también el gobierno saharaui, que se ha convertido en una gerontocracia, siguiendo los mismos que empezaron hace 40 años sin dejar dar paso al relevo, para que no varíe su statu quo.

-¿Busca abrir debate?

-Sí, porque todos tienen responsabilidad sobre lo que ocurre, a nadie le interesa mover la situación, cumplir las sentencias de la ONU y liberar la zona, por los muchos intereses económicos que acumula una zona que guarda fosfatos, petróleo y el gran banco de pesca.

-Usted es jefe de la Policía Local de Alfaro y la literatura, su afición. Su novela bien podría ser una investigación. ¿Por qué ampararse en la literatura para presentar esta realidad?

-Utilizo la literatura como una forma de denuncia, como una vía entretenida y cuidada para que una realidad y su debate lleguen a la gente. Mi referente es Solzhenitsyn y su forma de dar a conocer al público con forma novelada la realidad oculta de la Rusia de Stalin. Aunque es novela, los hechos sobre los que me baso son reales. Hay dos líneas narrativas que se entrecruzan: por un lado, la de la protagonista Esther Baquero, la policía común a mis dos novelas, fuerte, dura, pero también vulnerable y que humaniza la historia; por el otro, la trama policíaca, una frenética investigación desde el inicio con una ejecución yihadista en la que se entrelazan gobiernos, servicios secretos, policías, está de por medio el Procés, la utilización del terrorismo...

-'La primera víctima' tiene un estilo directo, muy dinámico, pero a la vez cuidado y sugerente. ¿Cómo ha evolucionado su estilo?

-Me he depurado más en cuestiones como evitar los errores narrativos que tenía propios de la primera obra. He buscado que sea más directa, que mantenga un interés literario sobre los hechos y busco cambios de registro y estructura, con entradas al monólogo interior para conocer mejor a una protagonista llena de contrastes. Así, he cuidado mucho el 'yo' de cada personaje, también en los villanos, además de la investigación de hechos. Y también hay una manera poética de describir momentos en una obra que encaja como novela policíaca-política.

-Tras 3 años documentándose y escribiendo, publica con una editorial detrás. ¿Qué espera el Teo escritor?

-Ahora llega la parte más complicada, llegar a un lector que no me conoce. Además del boca a boca, exige organizar presentaciones, promocionar en medios, redes sociales... Espero éxito en dos maneras: como autor, que quien la lea la disfrute por unas u otras razones; y, por otro lado, que se rompa el silencio sobre esta realidad del Sáhara y se hable, que genere debate.