La tradición que abriga

Cientos de personas, sobre todo familias, disfrutaron al calor de la hoguera municipal. :: e.p./
Cientos de personas, sobre todo familias, disfrutaron al calor de la hoguera municipal. :: e.p.

Los alfareños celebraron anoche con un centenar de hogueras a San Antón

E. PASCUAL

El fuego de más de un centenar de hogueras iluminó ayer la noche alfareña. Era la estampa de la tradición alrededor de San Antón, avivada generación tras generación.

Desde hace años, su celebración se ha trasladado en Alfaro al fin de semana más próximo a su festividad, para permitir que la disfruten los vecinos intentando evitar compromisos al día siguiente. Y así fueron cientos los que se reunieron alrededor del fuego y las viandas que ayudaron a preparar las brasas de las hogueras familiares y vecinales.

En total, fueron 95 las repartidas por todo el casco urbano de la ciudad de las cigüeñas, a las que se sumaron las que prepararon las cuadrillas de más jóvenes en los descampados próximos y casillas.

La primera en prender fue la municipal, un año más en la placeta de Tejada. Y un año más, solidaria. Cuando la tarde mediaba, miembros de la brigada municipal daban fuego a la montaña de madera preparada ante la expectación de cientos de personas, sobre todo niños y familias. Además de abrigar conversaciones de los mayores y carreras y juegos de los pequeños, la hoguera fabricó las brasas sobre las que la brigada asó 100 kilos de carne -panceta y salchicha roja junto a patatas- para repartir en la degustación. Con el donativo de 1 euro, lo recaudado fue para Cáritas y para realizar pozos de captación de agua de la mano del ingeniero Jaime Aguirre y Alfajóresis.

Fue la primera de las decenas que se encenderían tras la jornada laboral para abrigar encuentros y cenas hasta entrada la madrugada.

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