Unos renovados carteles guiarán la visita al yacimiento de Graccurris

Unos renovados carteles guiarán la visita al yacimiento de Graccurris
Ernesto Pascual

E. PASCUAL

El yacimiento de las eras de San Martín, en Alfaro, vive unas fechas navideñas tranquilas. Una vez que ha finalizado la campaña arqueológica comandada desde la empresa Qark Arqueología, contratada por el Ayuntamiento con financiación a medias por la Comunidad Autónoma, el equipo arqueológico sufragado dentro del programa de empleo, también en colaboración municipal y regional, se ha desplazado en las últimas semanas para centrarse en la limpieza del conjunto hidráulico del Ninfeo, la presa, la fuente y los caminos al paso del río Alhama.

Pero aunque no hay equipos trabajando en la zona, el yacimiento de las eras de San Martín puede ser visitado por todos los interesados. Con el objetivo tanto del Ayuntamiento como del equipo investigador de que esté abierto permanentemente al público, la empresa Qark Arqueología finalizó su contrato con la instalación de nuevos carteles educativos sobre información de Graccurris, con sus diversas etapas desde la Edad del Hierro hasta su abandono alto medieval.

De este modo, y con el arreglo de los caminos interiores también finalizado, el visitante puede adentrarse sin necesidad de guías físicos en los diecisiete siglos de civilización que albergó este emplazamiento, desde celtíberos a árabes pasando por su esplendor romano.

Después de lustros al sol, los anteriores carteles informativos estaban desgastados. Y, tras las diversas campañas, también obsoletos. Por ello, el final de la campaña ha sido la renovación de estas indicaciones, tanto en diseño como en contenidos con el objetivo de que el visitante pueda entender el yacimiento, tanto el sentido de su ubicación como el diseño urbano que tuvo a lo largo de las distintas épocas. Especial protagonismo cobra la romana, con un cartel que instruye al visitante para imaginar cómo era el templo a tres edificios que coronaba Graccurris, con la espectacular piscina ritual que lo hacía único.

A partir de aquí, Ayuntamiento y equipo investigador solicitan al visitante respeto para cuidar estas estructuras y el yacimiento.